Aunque alaba los esfuerzos de España para salir de la crisis

Mario Draghi rechaza reactivar la compra de bonos

El presidente del BCE, Mario Draghi, calificó hoy de "extraordinario" el esfuerzo que está haciendo el Gobierno español para acometer ajustes y reformas estructurales, pero rechazó intervenir de nuevo en el mercado secundario para comprar deuda soberana española tras seis semanas sin hacerlo.

"Estoy completamente de acuerdo, el Gobierno español está haciendo un esfuerzo importante, extraordinario y ciertamente ha logrado y está logrando progresos notables", señaló Draghi en su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

"No tenemos ninguna razón para dudar del compromiso absoluto del Gobierno español para acometer las reformas necesarias", recalcó, al tiempo que aseguró que por eso "toda la Unión Europea está al lado de España y ciertamente el BCE".

No obstante, Draghi rechazó la posibilidad de reactivar el programa de compra de deuda soberana, en respuesta al eurodiputado del PP Pablo Zalba, quien preguntó al presidente del BCE si va a reactivar el plan teniendo en cuenta el esfuerzo que hace España.

"El programa no es eterno ni infinito. Ha estado ahí, pero no debemos olvidar que el BCE tiene que actuar dentro de su mandato principal y el Tratado y los límites del Tratado prohíben la financiación monetaria" y el deber de la institución monetaria de la eurozona es garantizar la estabilidad de los precios a medio plazo en toda la zona del euro, explicó Draghi.

"Tenemos que caminar por esta fina y delicada línea, en la que queremos preservar la credibilidad del BCE, porque es una de las pocas cosas que quedan. Eso significa que tenemos que actuar dentro de los límites del Tratado. No haría ningún bien a la Unión, ni al BCE ni a la credibilidad de nuestro proceso de integración si actuáramos fuera de los límites establecidos en nuestros tratados y mandatos", concluyó.

La prima de riesgo de España, que mide el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, caía hoy algo más de una hora y media después del inicio de la jornada por debajo de 400 puntos básicos, hasta 398, lo que no había ocurrido en las últimas tres semanas.

La rentabilidad del bono español a diez años caía al 5,7 % desde el 5,86 % con que cerró la víspera, en tanto que el rendimiento del bono germano repuntaba ligeramente hasta el 1,72 %.

Tras seis semanas sin que el BCE haya comprado deuda soberana, el sobrecoste que los inversores exigen por la compra de deuda española volvía a niveles razonables, tras haber alcanzado en las jornadas precedentes su máximo anual, por encima de 435 puntos básicos.