Tabaco

BAT sube 25 céntimos el precio de Lucky y 20 céntimos el de Pall Mall

British American Tobacco (BAT) ha decidido subir 25 céntimos el precio de la cajetilla de Lucky Strike, que pasará a costar 4,10 euros, y 20 céntimos el de la marca Pall Mall, que tendrá un precio de 3,95 euros.

BAT reacciona de esta forma, con una subida de 25 céntimos en sus principales marcas (salvo Pall Mall), a la modificación de los impuestos especiales sobre el tabaco aprobada por el Gobierno. La subida entrará previsiblemente en vigor mañana con la publicación de la correspondiente resolución del Comisionado para el Mercado de Tabacos en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

De esta forma, BAT encarece sus marcas en la misma proporción que las otras compañías que operan en el mercado español. Así, Japan Tobacco International (JTI) subió 25 céntimos el precio de todas sus marcas de cigarrillos, entre las que destacan Winston y Camel, que pasarán a costar 4,10 y 4,20 euros, respectivamente.

Anteriormente, Philip Morris (Marlboro, Chesterfield y L&M) había aplicado un incremento de la misma magnitud. Altadis, por su parte, implementó un aumento de 25 céntimos en marcas como Fortuna y Ducados Negro, y de 20 céntimos en otras como Ducados Rubio, Gauloises o JPS American.

Estos movimientos se producen después de que el Gobierno modificara la estructura fiscal bajando el tramo 'ad valorem' del 57% al 55% y elevando el tipo específico desde 12,7 euros a 19 euros por cada 1.000 cigarrillos, mientras que el impuesto mínimo se mantiene en 116,9 euros por cada 1.000 unidades.

Las fuentes de BAT explicaron que con esta subida la empresa ayudará al Estado a alcanzar sus objetivos de recaudación, al tiempo que recuerdan que el Ejecutivo debe poner en marcha medidas centradas en la lucha contra el tráfico ilícito y en evitar la proliferación de productos con precios muy bajos.

En todo caso, aplaudieron el primer paso dado para mejorar el equilibrio entre el impuesto específico y 'ad valorem', y destacaron que con la subida fiscal la relación entre impuestos y precio supera el 80%, con lo que España se sitúa a la cabeza de la UE en fiscalidad sobre el tabaco.