El Tesoro espera colocar 5.500 millones esta semana

Examen a España: subastas del Tesoro con máxima tensión en el mercado

El Tesoro español espera colocar 5.500 millones de euros entre letras y bonos en una semana de máxima tensión en los mercados y con la rentabilidad del bono a 10 años por encima del 6%. Guindos se reunirá con inversores y con el presidente del BCE, Mario Draghi, intentando aplacar el nerviosismo.

La semana arranca con el bono español a diez años por encima del 6% y la prima de riesgo escalando de nuevo hacia los 450 puntos básicos. Las tensiones en el mercado de renta fija, lejos de relajarse, aumentan y todo horas antes de que el Tesoro español celebre dos nuevas colocaciones de deuda el martes y el jueves.

El nerviosismo en los mercados es máximo con el coste de asegurar la deuda española contra el impago en nuevos máximos por las persistentes dudas sobre la capacidad de España de mantener sus finanzas controladas. Los CDS están en 520 puntos básicos. Además, la deuda en plazos más cortos también está sufriendo, no solo a diez años, el bono a cinco está en 5,12% mientras que a dos años es del 3,74%.

En su última subasta, el Tesoro italiano colocó 4.880 millones de euros (prácticamente el objetivo máximo de 5.000 millones de euros) en bonos, aunque a unas rentabilidades bastante superiores respecto a las de la anterior subasta de marzo (donde se alcanzaron los mínimos de rentabilidad).

Mañana le toca el turno a España que llevará a cabo una emisión de letras a 12 y 18 meses y el jueves con una emisión de bonos y obligaciones con vencimiento a 2014 y 2022. El organismo tendrá que llevar a cabo estas emisiones en un contexto económico más difícil después del recrudecimiento de las tensiones en los mercados, que siguen apuntando a España a pesar de las reformas del Gobierno.

De hecho, la prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años respecto a los alemanes superó el umbral psicológico de los 400 puntos el jueves y llegó incluso a situarse por encima de 430 puntos una semana después, niveles en los que ha arrancado la sesión hoy.

De esta forma, las tensiones han alcanzado récord desde que gobierna el Partido Popular, que se ha apresurado a plantear más reformas para calmar a los mercados. Así, el Ejecutivo ha anunciado su intención de reformar el sistema sanitario y la educación para ahorrar unos 10.000 millones.

El rebrote de la desconfianza ya supuso algún problema para la última emisión del Tesoro, en la que el organismo se quedó en el mínimo fijado al colocar 2.588,65 millones en bonos y obligaciones con rentabilidad elevadas.

Esa subasta, que se celebró el miércoles 4 de abril, fue la primera tras la huelga general del 29 de marzo y la presentación de los Presupuestos del Estado, que incluyen un ajuste de 27.300 millones, el mayor de la democracia.

Emisiones de más de la mitad

En cualquier caso, el Tesoro ya ha emitido 52.500 millones de euros, más de la mitad de los 86.000 millones de euros brutos que espera colocar en deuda a medio y largo plazo en 2012. Los expertos de Renta 4 creen que el colchón conseguido a principios de año (adjudicando por encima incluso de los objetivos máximos, aprovechando la ventana de oportunidad dada por las fuertes inyecciones de liquidez del BCE) precisamente suavizará la presión al alza sobre los costes.

La tensión en los mercados de deuda continuará, al menos, hasta que el BCE decida intervenir, tal y como creen los expertos. "Ahora le toca el turno a la autoridad monetaria después de que Portugal, España e Italia hayan hecho, en gran medida, sus deberes ya que el margen de maniobra que tienen estos países para reducir el déficit público de forma acelerada es ya muy escaso si no quieren precipitar a sus respectivas economías en una profunda depresión", explican los expertos de Link Securities.

Esa intervención debe llegar, según esta firma de análisis, si no se quiere tirar por la borda todo el esfuerzo realizado "en los últimos meses para contener la crisis de deuda y evitar el colapso del sistema bancario, debe actuar con determinación y apoyar con compras en los mercados secundarios la deuda soberana de los países periféricos en apuros".

Justo esta semana, el ministro de Economía española, Luis de Guindos, se reúne en París con inversores y también tiene previsto un encuentro con el presidente del BCE, Mario Draghi.