Kutxabank admite que estudiará la compra de la caja nacionalizada

El FROB abre la venta de Catalunya Caixa para ultimar la reordenación

La comisión rectora del FROB dio ayer luz verde a la subasta de Catalunya Caixa, nacionalizada en octubre de 2011. Este proceso, que se desarrollará en paralelo a la venta de Banco de Valencia, dejará prácticamente cerrada la reestructuración del sector bancario. Kutxabank se postuló ayer como una de las candidatas para comprar la caja catalana.

La venta de Catalunya Caixa echó a andar ayer. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) -controlado por el Banco de España y el Ministerio de Economía- decidió ayer "iniciar el proceso de desinversión de su participación del 89,74% en Catalunya Banc la filial bancaria". La caja catalana, junto con Unnim y Novagalicia, fue nacionalizada el 30 de septiembre de 2011, ante la imposibilidad de alcanzar los niveles de capital exigidos por el Gobierno.

La subasta de la participación del FROB en Catalunya Caixa se producirá en paralelo a la venta de Banco de Valencia, intervenido en noviembre del año pasado. Este último proceso concluirá a mediados de junio, mientras que el primero terminará en julio, según explicaba ayer la entidad en un comunicado.

Con la adjudicación de estas dos piezas, la reestructuración del sector bancario quedará prácticamente resuelta, a falta de que Novagalicia apure los plazos para atraer a su accionariado a fondos de inversión anglosajones.

Santander, Popular, Sabadell y cajas que necesiten ganar tamaño podrían pujar

El FROB ha inyectado cerca de 4.000 millones de euros de capital entre las dos entidades que van a subastarse (3.000 millones en Catalunya Caixa y 1.000 millones en Banco de Valencia), que le serán reembolsados por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cuando se ejecute la operación.

Este vehículo, nutrido con las aportaciones de las entidades financieras, no dispone de recursos suficientes para acometer las dos subastas, por lo que el sector y el Ministerio de Economía han buscado, durante las últimas semanas, fórmulas para recapitalizarlo. La alternativa que tiene más visos de salir adelante es la concesión de un préstamo de las entidades al FGD, a cargo de las contribuciones de los próximos ejercicios.

El Gobierno se había fijado como objetivo prioritario culminar la reordenación del sector financiero durante el primer semestre, para lanzar una señal de confianza hacia los mercados. Para acelerar el proceso, el Ministerio de Economía puso en marcha un real decreto que obligaba a las entidades a saneamientos por 52.000 millones. Aquellos bancos y cajas que participaran en alguna fusión, tendrían facilidades a la hora de cumplir con los nuevos requisitos. Desde que se aprobó el decreto, se produjo la absorción de Caja 3 por Ibercaja, la de Banca Cívica por CaixaBank y BBVA se adjudicó Unnim.

Candidatos para pujar

En el caso de la subasta de Banco de Valencia, que va más adelantada que la de Catalunya Caixa, algunas entidades ya han recibido el cuaderno de venta, como es el caso del grupo BMN. También se espera que Popular y Santander pujen por la antigua filial de Bankia.

Mientras tanto, Catalunya Caixa aún debe seleccionar al banco de inversión que va a asesorar al FROB en el proceso de venta. Entre los interesados en pujar por la caja, destaca Kutxabank, que ayer mismo se mostró dispuesta a recibir el cuaderno de venta para realizar una oferta. Entre los bancos, Sabadell, Popular y Santander también podrían llegar a pujar para quedarse con la caja catalana.

Subastas en paralelo y teoría de los juegos

El hecho de que el FROB vaya a desarrollar en paralelo las subastas de Banco de Valencia y Catalunya Caixa va a tener algunas implicaciones.

A los máximos responsables de las entidades interesadas en participar en alguno de los procesos les puede resultar muy útil la lectura de un libro sobre teoría de juegos, ya que en este caso, es fundamental el comportamiento de cada competidor, que condicionará la estrategia del resto.

Aunque los dos procesos se solaparán en el tiempo durante varias semanas, la adjudicación de Banco de Valencia se conocerá dos semanas antes de la de Catalunya Caixa. El resultado de esta primera subasta condicionará necesariamente las pujas de la segunda. Si una entidad se hiciera con el control de Banco de Valencia, podría meter presión a sus rivales más directos para hacerse con Catalunya Caixa.

Además, la cercanía de las dos ventas también puede provocar que en la segunda fase de la subasta de Catalunya Caixa se concentren más entidades de lo habitual, para que aquellas que no pudieran comprar Banco de Valencia tuvieran una segunda y última oportunidad de crecer con el respaldo de generosas ayudas.