Baraja ingresos garantizados y ampliaciones de plazo para las autopistas

Fomento se da un mes para revolucionar el sistema concesional

El Ministerio de Fomento va a pisar el acelerador en la reforma del sistema concesional español. Su pretensión es presentar a la vuelta de un mes una serie de cambios dirigidos a generar confianza entre los inversores privados en infraestructuras: habrá más plazo para las concesiones, se buscan fórmulas para garantizar ingresos en las autopistas y se pretende aclarar el marco de captación de financiación.

El Ministerio de Fomento pretende hacer más con menos, pero eso requerirá una revolución en el sistema concesional español. Su presupuesto de inversión para 2012 ha caído un 6,5%, hasta los 11.928 millones, y una de las prioridades es tapar agujeros del pasado: expropiaciones (600 millones), certificaciones de obras pendientes de abono (250 millones) e incluso liquidaciones de carreteras ya en servicio (250 millones), entre otras partidas. Sin embargo, el equipo que dirige Ana Pastor confía en atraer capital privado, en el marco del plan de infraestructuras Pitvi y gracias al modelo de contratación que se avecina. El objetivo es que la obra civil mantenga cierto ritmo a través de la colaboración público-privada.

Las constructoras y concesionarias españolas han trasladado al ministerio, tanto en público como en privado, que tienen caja disponible para invertir en España. Pero también es un clamor en el sector que este mercado de infraestructuras no compite, ni en rendimiento ni en garantías, con el de Chile, Brasil, Canadá o el prometedor EE UU.

La reforma que está diseñando Fomento, con intención de ponerla en marcha antes de que concluya el mes de mayo, trata de solucionar esta falta de atractivo.

La primera clave pasa por alargar los plazos de concesión, que vienen siendo de un máximo de 40 años en proyectos que comportan construcción, y de 20 años en los que sólo implican explotación. Con la prolongación se da margen a las concesionarias para rentabilizar sus inversiones en un contexto de financiación cara. El anterior Ejecutivo ya planteó en el Plan Extraordinario de Infraestructuras elevar los contratos de explotación de 20 a 30 años.

Otra acción paralela es la de la licitación anticipada de autopistas maduras, ofreciéndose ya los nuevos plazos prolongados, con lo que el Gobierno captaría ingresos por adelantado para las arcas públicas.

Desde el ministerio también se estudian modelos para garantizar ingresos mínimos ante situaciones de volatilidad del tráfico de pago, con lo que quedaría prácticamente diluido el riesgo de demanda en las autopistas. Junto a este apoyo a las concesionarias también se analiza la fijación de techos en la rentabilidad de las concesiones. En todo caso, se trata de un punto que años atrás ha contado con la negativa de Bruselas.

Otro reto para Fomento es el de la delimitación del riesgo de las expropiaciones, a la vista de la experiencia en las carreteras radiales de Madrid.

De cara a próximas licitaciones se quiere poner en juego proyectos que ofrezcan rendimientos (TIR) de doble dígito a las concesionarias, de modo que los concursos españoles puedan competir con los de México, Brasil, Colombia, Perú, etcétera. Uno de los primeros será el de los accesos ferroviarios y por carretera al puerto de Barcelona, que saldrá bajo el modelo de concesión por unos 200 millones.

Y se intentará, por último, aclarar la normativa de captación de financiación para allanar el camino a los bonos de proyecto o la petición de avales públicos.

Críticas

El director general de la patronal de la ingeniería Tecniberia, Ángel Zarabozo, cree que su sector se ve "amenazado" por los Presupuestos de 2012.

La inversión de Fomento, de 11.387 millones, solo es un 25% de lo presupuestado en años anteriores a la crisis y "una gran parte viene ya comprometida de años anteriores".

Tecniberia echa en falta obras financiables por la UE y ve bajo mínimos la conservación de infraestructuras y la cooperación al desarrollo.

Ayudas para incentivar fusiones de concesionarias

Antes de poner en juego nuevas concesiones, Fomento trata de solventar la papeleta de las autopistas en riesgo de quiebra. "Se trata de generar confianza y mejorar la imagen de España", dicen fuentes oficiales.

Una decena de concesionarias, entre las que figuran las radiales de Madrid, la Eje Aeropuerto o la Cartagena-Vera, están con el agua al cuello. Les vencen deudas millonarias y los ingresos por peaje están a un 70% de lo previsto. Para todas ellas Fomento ha decidido ampliar hasta 2021 las cuentas de compensación que vencían este año.

Muchas de las empresas afectadas, entre las que figuran Ferrovial, OHL, Sacyr, Abertis, Globalvía y un largo etcétera, aseguran que la medida les ha cogido por sorpresa. Algunas aseguran que hay letra pequeña.

Y es que da la sensación de que las disposiciones finales de los Presupuestos del Estado acotan el reparto del maná. En el texto se puede leer que el Gobierno tiene potestad en los tres próximos meses, y mediante real decreto, para "ampliar el ámbito de aplicación de la cuenta de compensación prevista en la disposición adicional octava de la Ley 43/2010"; "prorrogar el periodo de vigencia de la cuenta de compensación tres años", y "modificar en los términos legalmente previstos el plazo de las concesiones de autopistas de peaje". Pero estas medidas, según el texto, se dirigen a las sociedades "resultantes de fusiones de concesionarias de autopistas".

Fomento reconoce que garantizará ingresos para concesionarias tóxicas que sean rescatadas por otras rentables. Estas últimas tendrán como recompensa un mayor plazo de explotación. Pero fuentes del ministerio insisten: "La ampliación de las cuentas de compensación se desligará de las fusiones".