Recrudecimiento del conflicto entre Iberia y el Sepla

Pimentel alertó de la grave situación de Iberia en el informe de mediación

El informe de mediación redactado por Manuel Pimentel, que no logró el "acuerdo" de la dirección de Iberia y el Sepla, advierte que la continuación del conflicto "generará graves consecuencias" para la compañía, sus pilotos "y la economía del país". El exministro propuso, sin éxito, que los copilotos de la matriz se incorporaran como comandantes en Express, con el plácet de su dirección.

La ruptura el pasado domingo de la mediación propuesta por Fomento entre Iberia y el Sepla se ha traducido de manera inmediata en la reanudación de la conflictividad que se va a traducir en 30 nuevos días de huelga en plena temporada alta. El recrudecimiento del conflicto confirma los peores supuestos de la premonición expresada por el mediador propuesto por el Gobierno, Manuel Pimentel. En el informe en el que proponía las bases de un acuerdo que no alcanzó el éxito, trasladaba a las partes "su convicción de que un escenario de conflicto generará graves consecuencias" para la compañía, sus pilotos "y la economía del país".

CincoDías ha tenido acceso al informe de mediación. En cinco folios Pimentel describe los antecedentes del conflicto entre Iberia y el Sepla, los objetivos de la mediación y se desarrolla la propuesta de acuerdo. En un sexto folio reconoce la imposibilidad de alcanzar un acuerdo anunciando que remite el texto a los Ministerios de Fomento y de Empleo y Seguridad Social "a los efectos oportunos".

Pimentel resume en siete puntos su propuesta. Plantea en primer lugar que el proceso de negociación tenga dos fases; una antes de la puesta en servicio de Iberia Express (la low cost de corto y medio radio comenzó a volar precisamente el 25 de marzo, día de la ruptura de la mediación). La segunda fase abordará el debate del VIII convenio colectivo de los tripulantes. El punto dos establece que la creación de Express "no afectará a ninguno de los puestos de trabajo de pilotos", a la vez que la dirección de Iberia se compromete a no tramitar ningún tipo de despido colectivo u objetivo".

"Con el objetivo de facilitar la carrera profesional de los actuales copilotos de Iberia", propone que se articule "un sistema de acceso voluntario para ocupar las vacantes de comandantes de la nueva compañía en las condiciones laborales de Iberia Express". Como contraprestación, "Express podrá elegir entre los pilotos que cumplan unos criterios mínimos y objetivos". El convenio "regulará las condiciones de excedencia y retorno" a la matriz de estos profesionales.

El cuarto punto plantea que el nuevo convenio "contemplará las condiciones de acceso, en su caso, a Iberia de los pilotos contratados en inicio por Iberia Express". También "podrá crear nuevos niveles inferiores de entrada en el escalafón y sus consiguientes niveles salariales".

El punto quinto fija en dos meses el plazo para pactar el nuevo convenio, que tendrá una "vigencia hasta el 31 de diciembre de 2014". Si transcurridos los 60 días no se alcanza un pacto "las partes se someterán a un arbitraje voluntario para resolver las cuestiones que no hayan acordado". El árbitro se elegirá por acuerdo o se cederá su designación al Gobierno.

Iberia deberá comprometerse a informar al Sepla "de la evolución del plan estratégico en lo que afecte a la operación aeronáutica de sus pilotos, así como del proceso de traspaso de aeronaves a Iberia Express" y, por último, las partes mantendrán la paz social.

Evitar contaminación con el escalafón de la matriz

Pese a que Iberia y el Sepla han manifestado que fue la parte contraria la que provocó la ruptura de la mediación, en su informe Pimentel no da ningún detalle sobre las circunstancias de la disensión. No obstante detalla las posiciones manifestadas por los pilotos y la compañía tras la lectura del primer borrador del acuerdo que él mismo redactó. El exministro indica que el sindicato de pilotos "acepta la creación de Iberia Express y la posterior negociación del VIII convenio colectivo siempre que se alcanzaran unos acuerdos similares a los pactados con el personal de tierra (handling y mantenimiento) así como la negociación de las condiciones adecuadas para la realidad del mercado para la nueva compañía". El Sepla insiste ante el mediador "en su propuesta de alcanzar costes similares a Ryanair e Easyjet". También "reclama garantía de mantenimiento de empleo, mandos de operaciones de vuelo que provengan de Iberia, readmisión de despedidos y revocación de sanciones", a la vez que reitera que "la creación de Iberia Express supone un severo incumplimiento" del convenio de los pilotos.

La dirección de Iberia, por su parte, insiste ante el mediador "en la total independencia en todos los ámbitos operativos de Iberia Express así como de los cuadros y resto de personal". No obstante, "aceptaría el paso de un número de copilotos como comandantes" a Express previa excedencia y que pudieran ser "elegidos libremente" por la nueva compañía. Todo ello "sin ningún tipo de condiciones a medio plazo aceptando la negociación del eventual retorno" a la matriz. Niega en todo caso la integración de la plantilla de Express actual en el escalafón de Iberia.