El Gobierno quiere recaudar 2.500 millones con ello

Amnistía fiscal: 10% por regularizar capitales

El Gobierno ha aprobado una amnistía fiscal que permitirá regularizar dinero de fuera de España y también de dentro a cambio de pagar un 10%. Espera lograr 2.500 millones por ello, lo que implica aflorar 25.000 millones. No habrá subida del IVA, pero sí más presión fiscal para las grandes empresas, que tributarán 5.350 millones más. También sube el tabaco.

No solo de reducciones de gasto vive el hombre, ha venido a decir Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, para explicar las medidas tributarias aprobadas por el Consejo de Ministros para cumplir con el déficit. Y también que las situaciones desesperadas requieren actuaciones despeseradas. El resultado de esa ecuación es la puesta en marcha de una amnistía fiscal para repatriar capitales que están en el extranjero y para aflorar el dinero negro que está en España por un total de 25.000 millones, según ha anunciado el Gobierno. A cambio de pagar un 10% en impuestos, el dinero quedará limpio de polvo y paja y el contribuyente en cuestión estará regularizado de cara el Fisco nacional. El Gobierno espera recaudar 2.500 millones con ello.

"¿Estamos ante una amnistía fiscal?", ha preguntado un periodista en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Montoro no lo ha negado: "Estamos ante una regularización fiscal, que es extraordinaria, que se ha hecho otras veces en España y en otros países. Hay que aumentar los ingresos". Es más, el ministro se ha aferado a organismos como la OCDE, que recomiendan esta medida para países con problemas.

La amnistía afecta a los contribuyentes del IRPF, Impuesto sobre Sociedades e Impuesto sobre la Renta de no Residentes. Hacienda endurecerá el régimen sancionador tributario en 2013, pero con anterioridad "permitirá una regularización extraordinaria de capitales, previo pago de un gravamen complementario del 10% del importe de los bienes y derechos aflorados", explica el Gobierno. Los contribuyentes podrán presentar una declaración confidencial para regularizar su situación tributaria. El plazo de presentación y su ingreso finaliza el 30 de noviembre.

Esta es la iniciativa más llamativa de una reestructuración de los ingresos tributarios que pretende recaudar 12.300 millones adicionales este año. De esta cantidad, 4.100 millones proceden de la subida del IRPF anunciada en diciembre.

De lo que queda, buena parte procederá de los cambios en el Impuestos de Sociedades, así que afectará a las empresas. Unos 5.350 millones saldrán de aquí. El tipo no se sube, pero se limitan las deducciones y otras partidas. Por ejemplo, la deducibilidad del fondo de comercio baja del 5% al 1%. "Se trata de fijar la misma limitación que determinó el Real Decreto de 2011 para el fondo de comercio financiero y hacerla extensiva a los demás fondos de comercio con efecto fiscal", ha explicado el Gobierno. Tendrá efectos para 2012 y 2013. También se constriñe la posibilidad de deducirse el gasto financiero, que queda en el 30% del Ebitda. Además, la libertad de amortización se suprime, solo queda para las pymes que creen empleo; se cambia el régimen de pagos fraccionados, y se reduce la cuantía de las deducciones, cuyo límite general pasa del 35% al 25%, aunque solo para 2012 y 2013 en este último caso.

También hay una especie de amnistía para la repatriación de dividendos de las filiales extranjeras de las empresas, en concreto para aquellos que procedan de paraísos fiscales. Podrán traerlos a España pagando un 8%.

Por último, se subirá algún impuesto especial, como el que afecta al tabaco, que supondrá una recaudación adicional de 200 millones. Se reduce dos puntos el tipo proporcional, que depende del precio de venta, y se incrementa a su vez el tipo específico vinculado con el número de unidades.