EDITORIAL

Apple ya reparte

Por fin Apple ha hecho caso a los inversores. Llevaban mucho tiempo esperando que la larga lista de éxitos universales de la empresa y la impresionante masa de capital que le han proporcionado se reflejaran en sus cuentas corrientes. Tras 17 años de sequía distributiva, la compañía volverá a pagar dividendo y, además, ha puesto en marcha un plan de recompra de acciones. En total, movilizará unos 34.000 millones de euros en tres años. Los 2,65 dólares trimestrales por acción que dará le van a saber a gloria a unos accionistas que supieron esperar, pero también tienen por objeto atraer a otros nuevos. Porque a pesar de quedar en una escasa rentabilidad del 1,8%, la razón de que sea así es la fuerte revalorización de las acciones, hasta una capitalización de más de 550.000 millones de dólares. Lo bueno es que la compañía de Cupertino está en el cielo, pero con los pies en el suelo. Su jefe, Tim Cook, aseguró ayer que serán "disciplinados" y no van a abandonar la innovación tecnológica como "activo clave". El paso anunciado ayer es también un homenaje póstumo a Steve Jobs, el alma de Apple, fallecido el pasado octubre, quien volvió a la empresa poco después de que esta tuviese que suspender el dividendo, cuando atravesaba dificultades que no solo superó de su mano, sino que dejó atrás para alcanzar éxitos de productos y comerciales sin precedentes.