El pulso de la primera industria española

Hoteleros y agencias alertan de la brusca caída de reservas para Semana Santa

Los empresarios alertan de las escasas reservas registradas para la Semana Santa como consecuencia del parón en el turismo nacional y advierten de que es una mala señal para la temporada alta (de junio a septiembre), en la que el viajero nacional representa el 50% del total de desplazamientos.

Apenas hay camas reservadas para Semana Santa y solo quedan 15 días". Con esta frase, el presidente de la Confederación de Hoteles y Alojamientos Turísticos, Juan Molas, recalca la preocupación existente entre la industria turística ante el escaso número de reservas que se han registrado con vistas a esa festividad, que se celebra del 31 de marzo al 8 de abril.

Estas fiestas son especialmente importantes en la medida en la que es uno de los momentos en los que se produce un mayor desplazamiento de turistas nacionales a establecimientos en destinos de interior y rurales, cuya viabilidad depende especialmente de esos siete días.

Y los primeros indicios, a través de las reservas que manejan hoteleros y agencias de viajes, apuntan a que se va a producir un fuerte recorte respecto al anterior ejercicio. "La vivienda, la alimentación, la sanidad y la educación están por delante del gasto en turismo y ocio entre las prioridades de los hogares en España", apunta Molas, quien se muestra pesimista respecto a la evolución del consumo en España. "La entrada y el gasto de turistas extranjeros en España se pueden mantener este año, en la medida en la que no parece que los conflictos en el norte de África vayan a corregirse", recalca.

Molas puntualiza que el principal problema se encuentra en el mercado nacional, que representa el 50% de los viajeros. "La temporada anterior ya fue especialmente negativa en las comunidades del norte de España y en las localidades de costa cuyas infraestructuras están menos renovadas, que dependen en gran medida del turismo familiar de los residentes. Las previsiones para este año son aún más negativas por el impacto que puede tener el repunte del paro y los ajustes en la capacidad de gasto de los turistas. Antes solo gastaban los ocupados, ahora ni eso", subraya.

De este modo, la ocupación registrada en la pasada Semana Santa (un 82% del total de plazas disponibles) podría caer con fuerza y regresar a los niveles registrados en 2009, el peor año de la crisis económica.

Molas destaca que si se confirman esos malos augurios en Semana Santa, sería una "muy mala señal" para la temporada alta, en la que se producen 22 millones de desplazamientos de turistas nacionales (un 15% del total).

Vicente Blasco, presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes Españolas (Aedave), coincide con Molas en que los primeros datos de reservas son muy negativos. Además de la recesión económica, el paro o la caída de los ingresos, Blasco recalca, en un ejercicio de autocrítica, que otro de los factores que ha propiciado la ausencia de reservas para Semana Santa es el fenómeno de la contratación de última hora. "Esta tendencia la hemos cultivado en el propio sector, con las bajadas continuadas de precios para captar clientes. Si uno puede esperar hasta el último día para contratar un viaje, ¿por qué no lo va a hacer si le puede salir mucho más barato?", apunta. Blasco asegura que hay muchos consumidores, en especial los empleados públicos, que están aguardando a los Presupuestos, cuya presentación está prevista para el 30 de marzo, para tomar una decisión. "Muchas se van a tomar una vez que se conozca el detalle de los mismos", dice. Y la peor parte se la pueden llevar, en su opinión, el turismo rural y el urbano, "que ya sufrieron un fuerte correctivo el pasado ejercicio". En el caso de los desplazamientos a las ciudades, Madrid refleja mejor que ningún otro destino el deterioro experimentado por ese segmento. Recibió 4,6 millones de extranjeros (un 0,8% menos frente a las alzas de dos dígitos de Canarias o Baleares) como consecuencia del derrumbe del turismo de negocioss

Las cifras

22 millones de desplazamientos (un 14% del total anual) se producen entre los turistas nacionales en temporada alta.

17,9% de turistas nacionales elige como destino Andalucía.

9 noches es la estancia media que realiza un viajero extranjero durante su estancia en España, más del doble que uno residente.