Diario de a bordo

Bajo la anestesia del BCE: callar y disfrutar la subida

La inyección de liquidez distorsiona la realidad

El conocido líder soviético Nikita Khrushchev, famoso por la instalación de misiles nucleares en Cuba en los años sesenta, escribió un muy crítico informe con la forma de proceder de Stalin. Hay una anécdota de esta época según la cual estaba exponiendo sus tesis ante otros políticos y admitiendo la salvaje represión que había llevado a cabo Stalin, cuando de repente uno de los asistentes dijo: "Si Stalin era todo eso que ustedes están diciendo y llevaba a cabo esas deportaciones , ¿por qué razón todos guardaban silencio?". Khrushchev, fijándose en los asistentes, pidió que se levantara el que había sido, ya que no se había dado cuenta del responsable de las palabras. Como nadie lo hizo, comentó: "Veo que usted guarda silencio y no da la cara. Pues aquí tiene usted un ejemplo práctico de por qué yo me callaba en la época de Stalin".

Y es que hay momentos de la historia donde lo mejor es callar, para no salir trasquilado. Es lo mejor ante una situación como la creada. En la peor crisis desde la Gran Depresión, las Bolsas europeas desarrollan tramos al alza notables, en función única y exclusivamente de las inyecciones de liquidez de los bancos centrales. ¿Que no es muy ortodoxo? Pues no, pero, como en la anécdota, lo mejor es callar y dejar correr la tendencia, que no viene mal.

El efecto de las subastas de largo plazo del BCE (LTRO) es impresionante: no solo suben las Bolsas, el bund alemán, antiguo valor refugio, ha bajado en la semana violentamente; la prima de riesgo de los países clave, totalmente tranquila; la volatilidad en mínimos desde hace muchos meses... La anestesia por los LTRO del BCE es total y da una imagen distorsionada de la realidad subyacente. Pero mejor callar y dejarlo correr, porque no viene nada mal algo de tranquilidad en estos momentos. Se agradece. Pero claro, según para quien...

Cada vez menos valores acompañan a Wall Street en los nuevos máximos

Porque si miramos el gráfico adjunto del Ibex comparado con el futuro del Dax nos damos cuenta de que en realidad el mercado sí que sigue castigando de manera sistemática a los países con más problemas de deuda. Desde el punto de vista técnico, la bajada es impresionante, la tendencia bajista es absoluta, o lo que es igual, el Ibex lo hace siempre, desde hace mucho, peor que el Dax.

En cuanto a EE UU, hay que empezar a fijarse en algo: el número de valores que acompañan a los índices a máximos cada vez es menor. Un fiel ejemplo lo tenemos en Apple, con recomendaciones cada vez más altas, lo que deja un regusto a un déjà vu de valores tecnológicos de otras épocas. Ha subido tanto que ya pondera él solo el 18% de todo el Nasdaq 100 y el 4% del S&P 500. Uno de los avisos más fiables de techo técnico mayor es cuando el Dow toca nuevos máximos con solo del 10% para abajo de los valores. Nunca ha fallado. De momento aún no se ha llegado a eso, pero podríamos acercarnos pronto. Mientras, la tendencia sigue siendo alcista y eso manda.