Elena Pisonero Ruiz

Una líder todoterreno

Sabe moverse tanto en el mundo del servicio público como en el privado. Espontánea y discreta, será la nueva presidenta del operador de satélites Hispasat

Hay un episodio anecdótico en la vida de Elena Pisonero que se cuela en su biografía cada vez que ella es noticia. El 29 abril de 1999 se dio por hecho su nombramiento como ministra de Agricultura. La Agencia Efe distribuyó su currículum, recibió flores y felicitaciones de algún ministro de José María Aznar. Pisonero, entonces secretaria de Estado de Comercio, Turismo y Pymes, dio una lección de discreción y prudencia. Nunca se reconoció como ministra, a pesar de la presión de los medios y de que incluso tuvo que contestar en una conferencia de prensa a alguna pregunta referida a materia agrícola y pesquera. Su nombre no dejó de estar en las quinielas de ministrables, algo para lo que siempre tuvo una reacción elegante: "Ya lo fui unas horas y no es para tanto", respondió en cierta ocasión.

La futura presidenta de Hispasat no tiene miedo a arriesgarse. "Quien no se arriesga no tiene la posibilidad de triunfar", declaró en una entrevista a raíz de su participación en el Programa LiderA de la Comunidad de Madrid dirigido a potenciar el liderazgo de las mujeres. Sabe moverse tanto en el mundo del servicio público como en el del privado. A las mujeres que quieren acceder a cargos directivos en las empresas, dos consejos: cierta dosis de humildad, porque en la vida siempre hay algo que aprender, y aprovechar un activo femenino, la capacidad de empatía, para montar los mejores equipos.

Inició su carrera en Siemens y Ernst & Young antes de lanzarse a la política. La puerta de entrada fue el Instituto de Estudios Económicos (IEE). El actual ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, la animó en 1990 a incorporarse al centro vinculado a CEOE. No debió costarle mucho convencerla. Le gusta la economía porque trata de personas y lo que ella quería cuando se decidió por una carrera era "marcha", confesó hace unos años a un auditorio de mujeres jóvenes convocadas por European Professional Women Network.

Lleva siempre una 'moleskine' donde escribe lo que hace y lo que le hubiera gustado hacer

Su etapa en el IEE (hasta 1992), manejando grandes cantidades de datos macroeconómicos, no es el hito de su carrera profesional, pero despuntó como una "persona sólida, de fiar, altamente cualificada y que arrimaba el hombro", en palabras de Joaquín Trigo, director general del instituto. No coincidieron en aquellos años, son las referencias que le transmiten las personas que colaboraron con ella en la casa; más tarde se han conocido y Trigo ha apreciado su enorme discreción. "Dice pocas cosas, pero todas relevantes. Siempre va al fondo de la cuestión. Se la entiende perfectamente y, además, aporta ideas", señala.

Elena Pisonero, madrileña, 49 años cumplidos en enero, se licenció en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid. Más tarde, su interés por la gestión empresarial la ha llevado a estudiar cursos de Alta Dirección en Stanford, Liderazgo en Harvard y Estrategia en Columbia. "Es una mujer inteligente y muy preparada", afirma Ramón Adell, vicepresidente de CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos). Se conocieron en la junta directiva de la AED (Asociación Española de Directivos). Adell, en Barcelona; Pisonero, en Madrid. Entonces ya tenía un destacado currículum político, pero "no se le caían los anillos" a la hora de involucrarse en la organización, comenta el directivo y profesor. "Es una optimista vital, le planta cara a la vida". La supervivencia no es algo nuevo para la menor de nueve hermanos. Una de las cosas que le ha permitido una familia numerosa es la variedad generacional.

Su trayectoria es un no parar de hacer cosas. En 1992, sin proponérselo, como ha confesado, aterriza en el mundo de la política, donde ha ocupado posiciones relevantes. Ha sido jefe de la asesoría económica del Grupo Parlamentario Popular entre 1992-1996, jefe de gabinete del vicepresidente económico del Gobierno, Rodrigo Rato (1996-1998), secretaria de Estado de Comercio, Turismo y Pymes, presidenta del Icex y de Turespaña y gobernadora alterna de los Bancos de Desarrollo entre 1998 y 2000. También ha sido diputada en la VII legislatura.

La cartera ministerial nunca llegó. Como compensación, en 2000 la nombraron embajadora de España ante la OCDE con sede en París. Fueron años duros, según sus propias palabras, en las que a veces tuvo que tragarse la tristeza, pero que, fiel a su espíritu de sentirse a gusto consigo misma, no cambia por nada. En la capital francesa alquiló una vivienda en la distinguida Avenue Foch, que después han disfrutado sus sucesores, una decisión que estos no se cansan de agradecerle.

Con la victoria del PSOE, Pisonero reanudó su carrera en el sector privado. En 2005 se incorporó a KPMG como responsable de infraestructuras y gobierno, donde ha permanecido hasta ahora asistiendo al presidente en el posicionamiento estratégico de la firma. Su gestión ha dejado huella. "Elena es una mujer con una gran capacidad de trabajo y fuerte personalidad que le permite elaborar diagnósticos y opiniones propias sobre aspectos estratégicos de la realidad económica, social y política, no solo de España, sino de carácter global. El amplio espectro de sus conocimientos y de su experiencia profesional, unido a su sentido de Estado y su visión global de un mundo en cambio permanente, confieren especial valor a sus aportaciones. Tiene un alto interés por la política, como instrumento para transformar el mundo en que vivimos, y por las experiencias que se desarrollan más allá de nuestras fronteras", dice Cándido Pérez Serrano, socio responsable de Infraestructuras, Gobierno y Sanidad de KPMG en España.

El político se centra en la acción, ella es más reflexiva, apunta un colaborador de los últimos años en temas de liderazgo. Elena Pisonero colabora activamente con la escuela de negocios Esade y es analista de la Cadena SER.

Aprecia el valor de las asociaciones. Gracias a ellas, sabe que no está sola ni es distinta. Pertenece a International Women Forum desde 2009. Allí comparte de vez en cuando mesa y mantel con mujeres directivas, como Mónica Oriol, flamante presidenta del Círculo de Empresarios. "Elena es franca, directa, provocadora. Es ordenada y rigurosa, siempre lleva su moleskine, donde va escribiendo todo lo que le llama la atención", comenta. Escribe lo que hace y lo que le hubiera gustado hacer. Lo importante es intentar hacer cosas. A ella le ha ido bien.