Sin iPad mini de 7 pulgadas

Apple no entra en la guerra de precios

Apple dejo claro ayer durante la presentación del nuevo y potente iPad de la compañía que no tiene intención alguna de entrar en una guerra de precios para pararle los pies a sus rivales en el mercado de las tabletas.

Especialmente, a Amazon y su Kindle Fire, que se comercializa en EE UU por 199 dólares. Así, y pese a que se había rumoreado insistentemente durante las últimas semanas que la compañía de Tim Cook planeaba lanzar un tablet mini de 7 pulgadas, con menos prestaciones que las otras versiones y, por tanto, más barato, tal anunció no ocurrió.

Lo más cercano a este planteamiento que hizo Apple fue anunciar una rebaja de 80 euros en su iPad 2; en el modelo de 16 gigas, que es el único que va a mantener la compañía tras el lanzamiento de su nueva tableta.

Esa falta de desdoblamiento de catálogo -que apuntaba a un iPad muy potente, por un lado, y otro de 7 pulgadas como el Android más pequeño, por otro- da la razón a quienes apuntaban que Apple no sacaría un tablet low cost porque la compañía prefiere mantener su estrategia de siempre, aquella que liga su imagen de marca a productos de alta gama. Y parece, según las primeras valoraciones de los analistas, que con el todopoderoso nuevo iPad la compañía podrá defender holgadamente esa política. Esa que ya ha aplicado en los smartphones, de momento con éxito, y que apuesta por mantener sus márgenes de beneficio en vez de por tirar los precios para ganar cuota de mercado a toda costa.

En opinión de muchos expertos, la tercera tableta electrónica de Apple, con conexión a redes 4G, pantalla de alta resolución, dictado de texto, cámara de fotos de 5 megapíxeles con autofoco y grabación de vídeo en 1080p (con estabilizador de imagen), está muy por delante de las de sus rivales. Sin embargo, alertan, Apple no debe dormirse en lo laureles, porque las tabletas con Android, el sistema operativo de Google, ya sumaron un 39,1% de cuota de mercado el último trimestre de 2011. Y tampoco hay que perder de vista que, pese a que los tablets con Windows 7 apenas se han hecho un hueco en el mercado (tenían un 1,5% de cuota en el periodo citado), se espera que este porcentaje aumente a partir de la salida del Windows 8. Este nuevo sistema operativo de Microsoft, pensado para ordenadores y tabletas, fue lanzado en beta la semana pasada en el Mobile World Congress de Barcelona y se espera que esté en la calle el próximo otoño.