El presidente del Gobierno reclama a la banca que dé más financiación

Rato propone a Rajoy un acuerdo sectorial para desbloquear el crédito

El presidente de Bankia, Rodrigo Rato, lanzó un guante al presidente del Gobierno: es necesario un pacto entre la banca y el Estado para desbloquear el crédito. Para Rato, las inyecciones de liquidez del BCE no serán suficientes para mejorar la financiación y la única salida es coordinar políticas entre el Ejecutivo y el sector, como en el programa para pagar las deudas a los proveedores de las Administraciones públicas.

Los políticos están pidiendo a la banca que consiga la cuadratura del círculo: dar más crédito al tiempo que aumenta su capital. Esta es la visión que ayer transmitió Rodrigo Rato, presidente de Bankia, en la clausura del encuentro financiero organizado por Bankia y El País. Rato subrayó las dificultades que está encontrando el sector para mejorar la financiación a familias y empresas, y reclamó que el Estado se comprometa en esta tarea.

"El binomio crédito-capital debería despertar entre los reguladores las mismas reacciones que las que produce la austeridad fiscal y el crecimiento entre los inversores", aseguró Rato, justo antes de que el presidente del Ejecutivo reclamara, en estas mismas jornadas, la necesidad de que las entidades financieras abran el grifo del crédito.

Para Rato, las inyecciones de liquidez a tres años que está realizando el Banco Central Europeo (BCE), tan solo suponen un "alivio", pero no son suficiente para evitar "la sequía de los canales de financiación". En opinión del exministro de Economía, la única salida para desbloquear el crédito pasa por "diseñar una estrategia entre el Gobierno y el sector financiero". Rato considera que sin este pacto, la reforma financiera emprendida por Rajoy tendrá "efectos limitados" sobre la confianza y las expectativas a corto plazo.

El modelo de colaboración público-privada citado por el presidente de Bankia es el mecanismo de financiación diseñado para facilitar el pago de las deudas con proveedores por parte de las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos. Con este tipo de acuerdos "todo el mundo gana", Administraciones, empresas y la banca. Solo con este tipo de "estrategias cooperativas" se podrá "repartir de forma equitativa los costes de las medidas", aseguró Rato.

Mariano Rajoy también se refirió en su intervención al crédito de 35.000 millones de euros aprobado por el Gobierno para que los proveedores cobren "de forma inmediata".

Corregir los excesos

Ante un aforo cuajado de directivos del sector bancario (como el copresidente de Banca Cívica, Antonio Pulido, o el presidente del grupo BMN, Carlos Egea), Rajoy reclamó la necesidad de "reactivar el crédito" porque "su carestía o su ausencia tiene extraordinarias consecuencias negativas" para la economía.

Rajoy recordó que durante 2011 los préstamos a familias han caído en 27.000 millones, mientras que el crédito a empresas "se ha desplomado en 40.000 millones".

Tras pedir a los asistentes "hacer un esfuerzo para corregir los excesos cometidos en años anteriores", repasó los principales ejes de la reforma: un saneamiento mediante provisiones extra, y el incentivo de procesos de integración "para reestructurar y fortalecer el sistema". El presidente del Gobierno no quiso entrar a recordar una tercera pata de la reforma que afecta de un modo muy directo a Rodrigo Rato: la limitación de sueldos de los directivos de las cajas que han recibido apoyo público.

Todos pendientes de las elecciones alemanas de 2013

El presidente de Bankia, Rodrigo Rato, mencionó ayer en varias ocasiones las elecciones alemanas del próximo año, como el momento clave para que se desbloqueen muchos temas en Europa.

El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) se mostró pesimista sobre el futuro de la Unión Europea, porque necesita cambios institucionales en un momento marcado por una recesión compleja y profunda, y por la presión extrema de los mercados. "En este sentido, tampoco acompaña la estabilidad institucional a la hora de tomar decisiones, teniendo en cuenta el calendario electoral que se deberá afrontar en importantes países europeos en los próximos 18 meses", aseguró Rato. Francia celebra elecciones presidenciales en abril (con una segunda vuelta en mayo), en las que el actual jefe de la República, Nicolas Sarkozy, parte en las encuestas por detrás de su oponente, François Hollande. En Alemania, Angela Merkel se presentará en 2013 a la reelección y su partido también está, hoy por hoy, por detrás de los socialistas. Según Rato, las actuales políticas que vienen desde Bruselas "no es previsible que cambien hasta después de las elecciones alemanas".