Según un informe

El IIF calcula que una quiebra desordenada de Grecia costaría un billón

Un documento interno del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que representa al sector privado en las negociaciones sobre la quita griega, advierte sobre las "importantes ramificaciones" de una "quiebra desordenada" de Atenas cuyo impacto alcanzaría el billón de euros.

El informe del IIF, fechado a mediados de febrero, señala que "no es fácil ofrecer un grado de precisión, pero es complicado pensar que no pueda exceder el billón de euros".

El documento, de apenas diez páginas y que ha circulado entre los miembros del instituto financiero, estudia las implicaciones en la eurozona de una hipotética quiebra de Grecia y su posterior salida del euro.

El IIF, que agrupa a más de 450 bancos de todo el mundo, indica que las pérdidas directas tanto del sector público como del privado, en primer lugar, serían 73.000 millones de euros, y el BCE enfrentaría "pérdidas considerables" de alrededor de 177.000 millones de euros.

Asimismo, calcula que los temores de contagio, a consecuencia de la salida de Grecia del euro, provocarían que Portugal e Irlanda necesitasen "sustancial apoyo adicional", que cifra en torno a los 380.000 millones de euros de manera conjunta en los próximos 5 años.

Ambos países están sujetos en la actualidad a paquetes de ayuda internacional coordinados por la Comisión Europea, el BCE y el FMI.

A su vez, las tensiones se extenderían a Italia y España, economías mucho más grandes y cuyas primas de riesgo siguen elevadas, por lo que deberían recurrir a cerca de 350.000 millones de euros extras para poner freno a la inestabilidad financiera.

"Ante estos traumas financieros, es difícil concebir que Grecia pueda seguir funcionando como miembro de la zona euro, en caso de una quiebra desordenada, y las autoridades griegas no tendrían otra opción que retomar la independencia monetaria saliendo del euro", agrega el informe.

Por último, el IIF asegura que se producirían ulteriores implicaciones a nivel macroeconómico en Europa en forma de una mayor contracción económica y las crecientes exigencias financieras de recapitalización bancaria.

En contraste con este documento que dibuja el "peor escenario posible", doce importantes bancos anunciaron ayer su intención de participar en el programa de canje de bonos, que supondrá una quita de hasta el 70 % en el valor de los bonos de la deuda griega por parte del sector privado.

Esta operación, cuya fecha límite es el próximo jueves, supone la condonación de más de 100.000 millones de euros de los 360.000 millones de la deuda griega, y era una condición para que se apruebe el segundo paquete financiero internacional de 130.000 millones de euros para salvar a Atenas de la quiebra.