Juan Verde - Codirector de la campaña para la reelección de Barack Obama

"Habrá otra oleada de pymes españolas a EE UU"

Tras pasar tres años como vicesecretario de Comercio, este experto en temas medioambientales asesora a Obama de cara a las presidenciales de 2012.

Verde (Telde, 1971) ha tenido una carrera meteórica en EE UU. Desde que llegó a Boston para culminar sus estudios universitarios, su ascenso en la política estadounidense ha sido fulgurante, ocupando la Vicesecretaría de Comercio desde 2009 y, desde hace cinco meses, como codirector de la campaña electoral para la reelección de Barack Obama de cara a las presidenciales de 2012. Especialista en temas medioambientales, asesorará al presidente también en cuestiones relacionadas con el voto hispano o comercio.

España es ya el primer inversor europeo en EE UU, con una fuerte presencia en sectores de vanguardia como las energías renovables. ¿Existe margen todavía para seguir creciendo?

Las relaciones bilaterales se han visto fortalecidas de forma exponencial desde que Barack Obama llegó a la Casa Blanca hace tres años. En los ocho ejercicios anteriores en los que presidió George Bush se perdió una gran oportunidad de consolidar esos vínculos. En los tres últimos años, los técnicos de la Administración nos hemos reunido más veces con delegaciones europeas y españolas que en los anteriores ocho. Obama ha hecho más en tres años por la relación con la UE que Bush en ocho. Creo que esa es la tendencia que se va a seguir produciendo. No nos podemos permitir el lujo de ir hacia atrás y perder dos socios tan importantes en todos los sentidos.

¿Cree que la elección de Rajoy como nuevo presidente puede dinamizar aún más esas relaciones?

El Gobierno estadounidense reconoce que el aliado es España y no un partido político u otro. Estamos seguros de que con el PP va ir a mejor, pero antes también pensábamos lo mismo con el Gobierno socialista. Esto no tiene que ver con filosofía política. Hoy por hoy, España es el mayor inversor extranjero en energías renovables y su apuesta en EE UU se ha triplicado en seis años, con la presencia de grandes multinacionales como Gamesa, Abengoa o Iberdrola. De hecho, Abengoa es la empresa del mundo que más dinero ha recibido del paquete de estímulo de EE UU.

Ese auge de las multinacionales contrasta con la escasa presencia de pymes. ¿Esas diferencias se van a corregir a corto plazo?

Sí. La crisis económica en EE UU ya se ha acabado, puesto que llevamos 25 meses de crecimiento continuado, todavía débil, pero positivo. Ahora toca saber si esa velocidad de recuperación se mantendrá o se acelerará. El mercado y las oportunidades de negocio, por lo tanto, están ahí. Estoy convencido de que, tras el aterrizaje masivo de multinacionales españolas, va a haber una segunda oleada de pequeñas y medianas empresas a EE UU. En su gran mayoría se especializarán en convertirse en proveedores de esas grandes empresas, aunque también pueden buscar nichos en otros sectores como el agroindustrial. Si esas pymes son capaces de adaptarse al mercado norteamericano y de competir en aquellas franjas en las que son competitivas frente a otros operadores internacionales, no tengo ninguna duda de que triunfarán.

"El poder económico seguirá en Occidente"

Las últimas estadísticas comerciales avalan la pérdida de peso de los desarrollados en favor de los emergentes. ¿Qué valora-ción hacen desde la Casa Blanca?

Estamos siendo testigos de una serie de cambios impensables hace cinco años, pero también nos sirven para darnos cuenta de que no existen soluciones regionales a problemas globales. A China le afecta hoy más que nunca que haya una Europa fuerte. Sin embargo, creo que en las grandes regiones occidentales seguirán concentrándose el poder económico futuro, pese al auge imparable de naciones emergentes como China, India, Rusia o Brasil.

La crisis de la deuda soberana en Europa ha irrumpido en el escenario mundial agravando las posibilidades de recesión, ¿cómo la afronta EE UU?

Para bien o para mal, la situación de Europa ha hecho que Obama lo considere un asunto prioritario. Hay una fuerte interdependencia entre ambas economías, ya que las dos suman el 52% del PIB, pese a tener tan solo el 11% de la población. No se concibe una recuperación económica que no pase por una Europa fuerte y más unida. Desde la Casa Blanca se reconoce que es necesaria una colaboración muy estrecha y respuestas mucho más rápidas. Hay que actuar de manera categórica y rápida.