Su presidente aboga por un dracma devaluado

El IFO cree que el caos griego solo se evitará fuera del euro

El prestigioso 'think tank' económico alemán IFO considera que los países del euro deberían desistir en las ayudas a Grecia para mantenerse en el club, y cree que el país heleno solo evitará el caos recuperando un dracma devaluado.

La permanencia de Grecia en el seno de la eurozona representa "una pérdida de tiempo" que nos aleja cada vez más de la posible solución al problema, por lo que, a juicio del presidente del Instituto de Investigación Económica de Munich (Ifo), Hans-Werner Sinn, sólo la salida del euro del país heleno y la inmediata depreciación de su nueva divisa permitirá evitar el caos.

"El caos sólo puede evitarse razonablemente si Grecia sale (del euro) y deprecia su nueva divisa de manera inmediata", afirma el economista en una entrevista concedida al diario alemán 'Der Spiegel', donde recomienda a los líderes europeos que empleen los recursos financieros en facilitar esta salida del euro de Grecia, que permitiría al país heleno recuperar la competitividad perdida mediante la devaluación del dracma.

"Se debería emplear el dinero en facilitar su salida de la unión monetaria (...) Las turbulencias serían temporales, quizás durante uno o dos años, pero podrían sortearse con los fondos de la comunidad internacional, el dracma sería devaluado, pero posteriormente la situación se estabilizaría muy rápidamente y tras la tormenta volvería brillar el sol", añade.

Así, Sinn subraya que la posibilidad de devaluar la divisa devolvería la competitividad a Grecia, ya que los productos del país heleno serían repentinamente más baratos apartando la demanda de las importaciones hacia los productos producidos en el propio país, impulsando el turismo e, incluso, atrayendo gran parte de los capitales que salieron de Grecia con destino a Suiza, para los que esta caída de precios volvería a hacer atractiva la inversión en Grecia.

Rescate para los bancos

Asimismo, el presidente del Ifo explica que los 130.000 millones del llamado rescate de Grecia no servirá para ayudar al país heleno, sino a los bancos internacionales, por lo que considera mucho más útil destinar los recursos a facilitar la salida del euro de Grecia.

"Ese dinero no servirá para ayudar a Grecia y los políticos lo saben, sólo tratan de ganar tiempo hasta las próximas elecciones, pero desde mi punto de vista es una pérdida de tiempo porque la deuda externa de Grecia crece con cada año que pasa sin que abandone el euro", advierte el economista.

En este sentido, Hans-Werner Sinn apunta qu el principal problema de Grecia es que no es competitiva, ya que el acceso a dinero barato que representó para el país la entrada en vigor del euro sirvió para elevar los precios y salarios artificialmente.