La reforma laboral facilita incumplir el contenido del preacuerdo

Los bancos pactan dos años de congelación salarial a cambio de ajustes no traumáticos

La Asociación Española de Banca (AEB) y los representantes de los empleados de bancos han llegado a un preacuerdo en la negociación de su nuevo convenio colectivo, estableciendo dos años de congelación salarial y subidas del 1,25% y del 1,50% para 2013 y 2014, respectivamente. Las entidades se comprometen, además, a afrontar la nueva ronda de fusiones por la vía mayoritaria de prejubilaciones y bajas incentivadas.

La AEB reclama reformas para evitar que las impongan los mercados
La AEB reclama reformas para evitar que las impongan los mercados

Más de un año, una reforma financiera y otra laboral después, la patronal de los bancos ha llegado a un principio de acuerdo con sus trabajadores para sellar el nuevo convenio colectivo del sector. La clave del pacto sigue las mismas líneas que ya marcara el convenio de cajas hace unos días: los trabajadores aceptan congelación salarial a cambio del compromiso de las entidades de utilizar el despido como último recurso.

Lo cierto es, sin embargo, que la reforma laboral aprobada por el Gobierno deja en duda ambas patas del acuerdo. De un lado, porque la prejubilación se encarece mientras que el despido se abarata. De otro, porque las condiciones salariales fijadas pueden modificarse en el caso de pérdidas, previsión de ellas, o caída de los ingresos durante tres trimestres consecutivos.

Con todo, aunque temen "que alguna entidad termine descolgándose del acuerdo", los sindicatos consideran "mucho más garantista" tener estos acuerdos por escrito y sellados. El preacuerdo, pendiente de limar para quedar cerrado, recoge un protocolo que establece las prejubilaciones y las bajas incentivadas como vía principal para el ajuste de empleo que se derivará de la reforma financiera. Una reducción de plantilla que, según fuentes del Gobierno, afectará al 20% de los trabajadores del sector.

Sueldos ligados a resultados

A cambio de este pacto, los 120.000 trabajadores de los bancos han aceptado someterse a dos años de congelación salarial, 2011 y 2012, y otros dos de moderación, con alzas fijadas en el 1,25% para 2013 y del 1,50% para 2014. Los salarios, al igual que ha ocurrido en el convenio de cajas, quedarían desligados así del IPC, como venía reclamando la patronal, para quedar atados a la actividad de las entidades (en las cajas dependen ahora del PIB español).

Concretamente, existe una subida adicional del 0,5% al 1,5% que estará ligada a los resultados de cada banco. Por otra parte, informan fuentes cercanas a la negociación, la Asociación Española de Bancos habría renunciado a su pretensión de anular los trienios y los ascensos por antigüedad.

El convenio es bastante similar al de las cajas de ahorros, pues se basa en moderación salarial a cambio de que no haya ajustes traumáticos en el empleo, pero es algo más ventajoso para los empleados de bancos. En el caso del acuerdo de ahorro la congelación de sueldos podría llegar a extenderse a cuatro años mientras que aquí esta limitada a dos. Todo, claro está, si ninguna entidad esgrime la reforma laboral.