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Bankia sigue puliendo su integración

Consolidar una fusión de entidades financieras no es tarea fácil. Si afecta a siete cajas, el ejercicio ya es para nota. Así, aunque ha completado el grueso de su integración, incluyendo su salida a Bolsa, Bankia tiene aún algunos cabos sueltos pendientes. Uno de ellos es la adecuación tecnológica del grupo, que trabaja para adoptar un único sistema informático para toda la plantilla.

Caja Madrid culminó la implementación del nuevo programa en julio de 2011, la sección de tesorería de la entidad lo hizo en agosto. El pasado octubre ya estaba consolidado en Caja Ávila, y era operativo para el 60% del grupo. La progresión debía continuar en ascenso hasta culminar sobre estas fechas; sin embargo, los tiempos agitados que vive el sector han impedido a la entidad continuar al ritmo previsto.

Fundamentalmente, está pendiente la integración al sistema de toda la red de Bancaja, la segunda gran firma de la fusión. La dirección de Bankia se ha propuesto que este paso esté dado a finales de abril para lo que han dibujado un maratoniano programa de formación y prueba del nuevo software.

Para cumplir este riguroso calendario, la entidad ha llegado a anular las vacaciones de Semana Santa, así como algún que otro fin de semana libre, a parte del personal de la rama valenciana del banco, para que pasado el domingo de Resurrección las oficinas valencianas abran con el programa a punto y funcionando.

Una vez cerrado este capítulo, el 90% de Bankia estaría trabajando ya con un único sistema común. El 10% restante ser iría completando paulatinamente a lo largo del año.

Para culminar plenamente la fusión de Caja Madrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja Rioja, Caja Ávila y Caja Segovia, Bankia aún tiene otros asuntos que resolver. Entre ellos está la homologación de las condiciones laborales de las siete entidades, pues cada sector de plantilla conserva las reglas de juego de su casa original. Estas diferencias, argumenta la entidad, le han impedido pagar en febrero, como estaba previsto, la parte variable del salario de 2011 que debían recibir sus 22.000 empleados. El banco ha asegurado a su plantilla que trabajará para tenerlo resuelto en marzo.