Rechazan el arbitraje forzoso en convenios

Sindicatos y patronal piden al Ejecutivo que respete el acuerdo previo a la reforma

Patronal y sindicatos reclamaron ayer al Ejecutivo que respete los acuerdos alcanzados en el seno del diálogo social y que retire de la reforma aquellos puntos que los conculcan.

El responsable de relaciones laborales de CEOE, José de la Cavada.
El responsable de relaciones laborales de CEOE, José de la Cavada.

Tras reunirse con la ministra de Empleo, Fátima Báñez, los secretarios generales de CC OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, anunciaron el lunes un calendario de movilizaciones contra una reforma que consideraban lesiva para los trabajadores al generalizar el abaratamiento del despido y el cambio en las condiciones de trabajo. El presidente de la CEOE, Juan Rosell, también se reunió con Báñez, pero no compareció posteriormente.

El que sí lo hizo ayer fue el responsable de relaciones laborales de CEOE, José De la Cavada, quien criticó el hecho de que la reforma invada competencias exclusivas del diálogo social entre empresarios y sindicatos. "A finales de enero alcanzamos un acuerdo en el que priorizábamos el convenio de empresa en materias como salarios, funciones y jornadas, siempre que hubiera acuerdo entre las partes. No vamos a renunciar al diálogo social bipartito y vamos a defender los acuerdos alcanzados con los sindicatos", recalcó.

Y una de los principales puntos de coincidencia se refiere al rechazo del arbitraje forzoso si sindicatos y patronal no llegan a un acuerdo para renovar el convenio. La reforma establece una limitación a la ultraactividad, el periodo en el que el convenio, pese a haber expirado, permanece vivo por la falta de acuerdo entre empresa y trabajadores. Así señala que pasados dos años desde que expire el convenio, ambas partes se someterán al arbitraje de la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos. La patronal está de acuerdo con el Ejecutivo en limitar la ultraactividad, pero coincide con los sindicatos en rechazar imposiciones que salgan de fuera del diálogo social.

Precisamente de este surgió el último acuerdo entre patronal y sindicatos, suscrito el pasado 25 de enero. En el documento se establecía una senda de moderación salarial (un incremento del 0,5% para este año y un 0,6% para los dos siguientes) y se apostaba por la resolución extrajudicial de los conflictos. "Frente a un ejercicio de responsabilidad de los agentes sociales se ha producido una falta de respeto a la concertación social, que vamos a contestar solicitando que se respeten los acuerdos del diálogo social y que se retiren los aspectos más lesivos de la reforma. También vamos a pedir a los trabajadores que nos acompañan en las movilizaciones", subrayó ayer Carlos Bravo, secretario de Seguridad Social de CC OO. En su opinión, el abaratamiento del despido va a provocar una "judicialización" sin precedentes de las relaciones laborales.

"No habrá barra libre para los despidos"

Las coincidencias entre patronal y sindicatos se convirtieron en diferencias a la hora de valorar el impacto que la reforma tendrá a la hora de elevar los despidos. El responsable de relaciones laborales de la CEOE descartó que vaya a haber extinciones de empleo masivos. "Que existan más causas para el despido no significa que vaya a salir la plantilla por la puerta. Los despidos tienen que estar proporcionados entre la causa y la medida", aseguró. En su opinión, la eliminación de la autorización administrativa de los ERE no va a provocar "barra libre" para los despidos.

Mucho más pesimistas se mostraron los sindicatos. Jesús González, responsable de Previsión Social de UGT, advirtió que se llegará en breve a los seis millones de parados. "Los expedientes de regulación de empleo no serán necesarios porque la nueva norma permite despedir con gran facilidad", dijo.