Estos perfiles solo están en la oficina el 30% de su jornada

La crisis generaliza el teletrabajo profesional

Alemania está intentando inculcar una nueva forma de trabajar a sus profesionales y este modelo, que más tarde o más temprano se trasladará al resto de Europa, se está fraguando en España. La compañía Business Innovation Consulting Group (BICG), una consultora especializada en nuevos métodos de trabajo y con lazos importantes con el Instituto Fraunhofer IAO, un centro similar al MIT en el que trabajan 18.000 investigadores, ofrece diferentes soluciones a las necesidades de las grandes empresas.

"La crisis ha afectado a las organizaciones en varios sentidos. Hay una necesidad acuciante de ahorrar costes, pero sin afectar a la calidad y la productividad. En otras palabras, hay que hacer más con los mismos recursos o, incluso, con menos y el desafío es averiguar dónde se puede recortar y dónde no", explica Iñaki Lozano Ehlers, managing director de BICG, quien también considera que los ambientes actuales "no favorecen un espíritu de innovación ni de creatividad".

Reducir inmuebles

Por esta razón, este experto propone en la mayoría de sus asesoramientos apostar por el teletrabajo, con el objetivo de desprenderse de los inmuebles corporativos y los costes asociados que estos representan. "Nuestra experiencia muestra que se puede reducir el portfolio inmobiliario en un 30% de media al replantearnos nuestra forma de trabajar. Esto representa cientos de millones de euros anuales para las grandes empresas", añade Lozano Ehlers.

La mayoría de los profesionales del conocimiento apenas pasan un 30% de su jornada en la oficina, el resto lo ocupa viajando o realizando reuniones, por lo que la tendencia a acumular metros cuadrados empieza a verse como una reminiscencia del pasado.

"Otra de las carencias importantes que nos encontramos es la burocratización del trabajo. Esto se debe a un mal diseño de los procedimientos de trabajo o a una falta de conocimiento de cómo la tecnología de la información y el conocimiento puede ayudar a desburocratizar y eliminar el papeleo", asegura el máximo responsable de la consultora.

Entre sus clientes se encuentran entidades de primer orden como Santander Consumer en Alemania, BBVA, Repsol, Deutsche Bank, Commerzbank, Indra o Philips, entre otros, donde se ejecutaron nuevas estrategias globales de formas de trabajo.

"En todos estos procesos, la más importante fue explicar a los profesionales las ventajas y beneficios que iban a obtener con esas nuevas formas de trabajo, porque realmente son cambios a mejor", comenta Iñaki Lozano.

"La flexibilidad tiene un impacto positivo en la conciliación de la vida profesional y la vida personal o familiar. En cuanto se empieza a visualizar y experimentar las ventajas, la mayoría de estos perfiles profesionales modifican su postura inicial. Y es normal, sabemos que las formas de trabajo hacen que la gente trabaje mejor, con más comodidad y en un mejor ambiente profesional, intelectual, de desarrollo personal y profesional y en un clima más positivo", argumenta.

Para las organizaciones empresariales, el mayor beneficio es la mejora de la productividad, que aumenta entre un 4% y un 6% tras poner en marcha algunos de estos procesos. "Tener indicadores de productividad medibles y cuantificables implica conocer nuestra contribución individual y por equipos a los objetivos de la organización", agrega Lozano.

Aprovechar los cambios para transformarse

Esta consultora considera que las empresas deben aprovechar las oportunidades para mejorar. "El momentum se da en las fusiones y adquisiciones, en los cambios de consejero delegado, en las nuevas sedes y en las reorganizaciones. Esos grandes cambios actúan como palancas dentro de las empresas y es más fácil integrar otro tipo de transformaciones con un mínimo esfuerzo adicional", sostiene el managing director de BICG.

Para llevarlo a cabo, lo primero que realizan cuando aterrizan en una firma es realizar un análisis integrado de las formas de trabajo. "Primero se debe responder cuál es la fórmula de trabajo y cómo se debería trabajar mañana", dice.

Posteriormente, la consultora empieza a desarrollar escenarios posibles de forma de trabajo de manera integrada y luego a seleccionar, junto con la organización, la fórmula más adecuada. Por último, el papel de BICG se caracteriza por la gestión de la implantación y la monitorización.

La mayoría de las organizaciones para las que han trabajado en Europa son grandes empresas que, normalmente, cuentan con metodologías clave para prepararse ante una crisis. Además, todas ellas son empresas con un interés manifiesto por la innovación.

"Estos dos aspectos hacen que muchas ya estuvieran madurando diferentes aspectos y preparándose para enfrentar los profundos cambios en el futuro. Básicamente estaban creando un sistema flexible que pudiese adaptarse a las necesidades. La crisis, en todo caso, ha podido hacer más acuciante la necesidad de esos cambios, acelerarlos", aclara Lozano, uno de los mayores expertos internacionales de nuevas formas de trabajo. Alemania, Reino Unido, Italia, Francia, Estados Unidos, Portugal y España empiezan a escuchar sus propuestas.

Historia de BICG

Business Innovation Consulting group

l Fundación: creada en 1999, representa la división de consultoría del Instituto Alemán Fraunhofer IAO.

l Áreas de actuación: nuevas formas de trabajo, gestión de liderazgo y del cambio, tecnología de la información, desarrollo de innovación.

l Equipo: está formado por biólogos, ingenieros, comunicadores, economistas y tecnólogos.