Gastronomía

Mesas a las que se sienta el poder (en Madrid)

Zalacaín, Horcher y Jockey siguen siendo un referente culinario.

Imprescindible: llevar americana y corbata. Continúan siendo, a pesar de la irrupción de restaurantes más vanguardistas, templos del lujo y el refinamiento. Zalacaín, Horcher y Jockey son tres referencias gastronómicas para la clase empresarial, política y social de este país, que busca en estos tres locales un punto de encuentro donde disfrutar de una cocina de corte clásico, de influencia y técnica francesa. Realicemos un breve recorrido por sus elegantes salones y por sus cartas.

Zalacaín. Inaugurado a comienzos de 1973 como restaurante de alta cocina, primando los productos de temporada. La cocina está a cargo del chef Benjamín Urdiaín, que firma platos, como el pequeño búcaro, que incluye huevos de codorniz, salmón ahumado y caviar Beluga; pechugas de pichón templadas con vinagreta de pistacho y carpaccio de remolacha, lubina a los dos vinos con cebollitas, lasaña gratinada de hongos e hígado de oca, manitas de cerdo rellenas de setas y cordero a la menta. De postre, tarta de limón, o el anillo de yogur con coulis de frambuesas. Tiene uno de los mejores sumilleres de España, Custodio López Zamarra. Cuenta con un menú degustación por 104 euros. La vajilla es de Villeroy & Boch, y la cubertería de Plata Meneses.

Jockey. Hace años, cuando los turistas más ilustrados visitaban Madrid, traían solo dos direcciones: la del Museo del Prado y la de este restaurante. Lo fundó en 1945 el empresario Clodoaldo Cortés, y si sus paredes hablaran se escribiría toda la trastienda de la historia de este país. Primer local español en recibir una estrella Michelin, fue concebido con una estética y un concepto de club ecuestre británico. Retocado recientemente por el interiorista Ignacio García de Vinuesa, ofrece una cocina clásica, donde se incluyen ostras gallegas, caracoles de Borgoña, alcachofas con langostinos, perdiz estofada o un pollito relleno. De postre, unas crepes Suzette. Los domingos tiene un brunch por 75 euros.

Horcher. Fue inaugurado en 1943, frente al parque del Retiro, por el alemán Otto Horcher. El restaurante sigue en manos hoy de la tercera y cuarta generación de la familia, fieles a la tradición de servir platos de caza, como la perdiz salvaje a la prensa, el baumkuchen (pastel de árbol) o el steak tartar. Entre 120 y 150 euros.

www.restaurantehorcher.com

www.restaurantejockey.net

www.restaurantezalacain.com