Sector a examen

Balance limpio, pero sin potencial en Bolsa

Las exigencias de provisiones no serán suficientes para resolver los males que penalizan a la banca.

Ha quedado claro que, para el mercado, el plan de saneamiento de la banca española es una buena noticia: exigirá provisiones adicionales de 50.000 millones, cubrirá prácticamente todo el riesgo presente en el suelo, un 80% entre provisiones y colchón de capital, y pone el 30 de mayo como fecha límite para presentar los planes de fusiones pertinentes. Todos los analistas consultados por este periódico coinciden en que "es un paso en la dirección adecuada". Otra cosa es que eso implique revalorizaciones bursátiles y en eso los expertos desconfían. En el mejor de los casos, los precios objetivos del consenso de analistas están ya muy ajustados, cuando no descuentan pérdidas importantes respecto a los niveles actuales de cotización. La reacción el viernes de los valores bancarios fue un ejemplo de manual de la volatilidad que domina al mercado: los siete abrieron con fuertes pérdidas, que se diluyeron a los pocos minutos. A partir de ahí, todos los valores fluctuaron entre las ganancias y las pérdidas y no se definieron hasta la última hora; algunos, como Sabadell, no lo hicieron hasta la subasta de cierre, cuando logró concluir sin pérdidas. Los mejores fueron BBVA (2,01%); Santander, (1,92%) y Bankinter, a mucha distancia, un 0,57%. El farolillo rojo fue Bankia, que retrocedió un 0,28%.

El escepticismo reina entre los expertos. "El plan de saneamiento no va a modificar sustancialmente el desempeño de los valores bancarios en Bolsa: van a ir en línea con Europa. Y ahora lo que toca es subir, porque les están inyectando liquidez desde el BCE. Punto final de la historia", resume categórico Luis Benguerel, director de renta variable de Interbrokers. "La banca es ahora un sector para hacer trading y en todo caso invertir con stop protección de pérdidas, no para estar a medio y largo plazo", añade Benguerel.

"Se va a poder hacer mucho trading", coincide Ignacio Cantos, de Atlas Capital, que advierte que "todos los activos que pueda vender la banca van a salir en oferta". Cantos admite que el plan de saneamiento puede generar confianza, reducir las primas de riesgo y facilitar la financiación mayorista para la banca, pero recuerda que "los resultados operativos de la banca no van a ser brillantes y las últimas subidas han hecho que las valoraciones de la banca ya estén ajustadas".

Hay una segunda derivada. Al obligar a elevar las provisiones (80% el suelo; 65% las promociones en curso y 35% la vivienda y las promociones terminadas), el objetivo del Gobierno es que la banca se deshaga de los activos y bajen los precios de los inmuebles. Pero el reconocimiento de las pérdidas latentes en el ladrillo puede también deteriorar la percepción del conjunto de los activos inmobiliarios, incluidos los que ahora no son problemáticos.

Los expertos han empezado a echar cuentas sobre el plan. La firma Keefe, Bruyette & Woods calcula que los bancos cotizados necesitarán unas provisiones adicionales de 39.000 millones. KBW no ha variado sus recomendaciones de resultas del anuncio del plan, que pasan por que todos los valores lo harán en línea o peor que el mercado, salvo Santander, que batirá al mercado. La peor parada en términos absolutos y relativos es Bankia, para la que KBW calcula un déficit de provisiones de 4.331 millones.

Esta es una visión generalizada en el mercado. "Bankia es claramente la más damnificada. Las exigencias de capital la colocan directamente en el baile de las fusiones, pero no como compradora, sino como entidad candidata a ser fusionada", explica Alberto Roldán, director de análisis de Inverseguros. Esto no es algo necesariamente negativo. "CaixaBank y Bankia se van a mover mucho; una como fusionadora, la otra como posible fusionada. Ahí se puede jugar alguna oportunidad", avisa Roldán. El experto de Inverseguros cree que el mercado acogerá como "un signo de confianza" el plan, sobre todo por sus plazos taxativos en las fusiones.

Para Ahorro Corporación, el valor favorito es Santander, que ha anticipado buena parte de las provisiones, aunque cree que Sabadell puede experimentar cierta repreciación por el "privilegiado" esquema de protección otorgado en la compra de CAM. Exane BNP Paribas también subraya que Santander y BBVA batirán a los bancos domésticos.

Aún son muchas las dudas del mercado. Alberto Roldán las resume de esta manera: "Si me preguntan: ¿invertiría ahora en bancos? La respuesta es que no. Aunque si tuviera que hacerlo apostaría, sin duda, por Santander y BBVA".

Las cifras

11,8 es el PER medio de la banca, por debajo del promedio histórico del sector y del Ibex. Si bien hay diferencias notables entre el 7,7 de Santander y el 16,7 de Sabadell.

4,75% es la rentabilidad media por dividendo de la banca del Ibex. Este es el ratio que está más en peligro, pues puede verse sustancialmente reducido por las previsiones. El mejor es Santander, un 8,4%.

La banca marca el rumbo del Ibex

La banca representa el 34% de la capitalización del Ibex, por lo que su evolución es determinante para el índice. El discreto desempeño de los valores bancarios desde el comienzo de año ha hecho que el índice se haya quedado rezagado respecto al resto de Europa. Así, el Dax gana en el año un 14,72%, frente al 3,44% que sube el Ibex.

Con todo, el índice español ha concluido esta semana en el mejor nivel desde octubre: 8.861,2 puntos.

Fue precisamente el viernes cuando se rompieron los 8.800 puntos con una subida del 1,01% y solo se consiguió al final de la jornada, cuando BBVA y Santander apoyaron al índice con alzas respectivas del 2,01% y el 1,92%. Con todo, el buen balance semanal del 2,36% se quedó por debajo del resto de Europa y, una vez más, tuvo que ver con el peor desempeño relativo de la banca en las sesiones previas.

En la semana, el Euro Stoxx subió un 3,22%; el Cac, un 3,29% y el Dax, un 3,91%. El motor de las ganancias bursátiles en todo el mundo fueron los datos de empleo en EE UU. La tasa de paro se situó en enero en el 8,3%, bastante por debajo de lo esperado por el mercado y la mejor lectura desde febrero de 2009. Así, Wall Street registró el viernes unos avances del 1,23% en el Dow Jones, el 1,46% en el S&P 500 y el 1,61% en el Nasdaq.

Mientras, Europa sigue sumida en el laberinto griego, el riesgo soberano de los países periféricos y el impacto negativo de los planes de austeridad.