El cambio se hará efectivo el 1 de abril

Sony sitúa a Kazuo Hirai al frente de la compañía para recuperar su viejo liderazgo

Sony no tira la toalla. El gigante japonés de la electrónica de consumo ha decidido nombrar a su actual vicepresidente, Kazuo Hirai, presidente y consejero delegado en sustitución de Howard Stringer, en un intento de recuperar el liderazgo perdido por la compañía que, al cierre de los nueve meses de su ejercicio fiscal, entiende que dará pérdidas de nuevo, por cuarto año consecutivo. El cambio se hará efectivo el 1 de abril y Stringer pasará a ser presidente del consejo en junio.

Aunque las agencias locales japonesas ya avanzaron a principios de enero que se estaba preparando esta promoción, fue en mayo de 2011 cuando realmente se puso en cuestión la continuidad de Stringer. Fue tras desvelarse fallos graves de seguridad en los servicios online de Sony PlayStation Network y Qriocity, que afectaron a 77 millones de usuarios. Entonces, varios gestores de fondos criticaron cómo manejó Stringer la situación y su capacidad para gestionar la crisis.

Sin embargo, más allá de este fallo de seguridad, Sony atraviesa problemas serios de liderazgo en algunas industrias clave. Así, aunque dominó el negocio de los reproductores portátiles de música en los ochenta con el walkman, el iPod de Apple les desbancó en este terreno. Y desde entonces, Sony ha perdido la batalla contra Samsung en televisores (estima que registrará su octavo año de pérdidas) y contra Nintendo, que ha tomado el liderazgo en las consolas por encima de su PlayStation, que se ha visto penalizada por los fallos de seguridad.

En este contexto, Hirai no va a tener las cosas fáciles, pues, pese a que Sony sigue siendo un peso pesado en la industria de la electrónica de consumo y de los contenidos, otros gigantes, como Apple y Google, no dejan de subir peldaños. En los smartphones y las tabletas, dos áreas especialmente críticas por ser la base de los ecosistemas que están montando estas dos empresas con sus plataformas iOS y Android, Sony se ha quedado atrás, después de que su asociación con Ericsson en los teléfonos móviles no resultara tan exitosa como esperaban.

Ahora Sony, sin ecosistema propio, se ha visto forzada a aliarse con Google para smartphones, tabletas y televisores (Google TV), pero ahí no está sola y tiene que competir con otros rivales fuertes en Android como Samsung.