El sector aplica la suspensión cautelar de la orden de tarifas de octubre

El Supremo permite a las eléctricas refacturar 15 millones a los clientes

La suspensión de la rebaja de los peajes eléctricos del último trimestre del año pasado ha permitido a las eléctricas refacturar la diferencia, aunque solo la de los últimos nueve días de diciembre, según una resolución de Industria. La medida supone el cobro por parte de las compañías de 15 millones de euros a todos los consumidores.

Nuevo capítulo del enredo permanente en el que vive el sector eléctrico. Tras la suspensión cautelar decidida por el Tribunal Supremo el pasado 23 de diciembre contra la bajada de los peajes de acceso (la parte regulada del recibo de la luz) de la orden de tarifas del último trimestre, las eléctricas están refacturando ya la diferencia a los clientes. Aunque el Supremo declaró "sin eficacia" la rebaja de alrededor de un 10% a partir del 1 de octubre, Industria decidió en una resolución publicada a principios de enero que la cautela solo era de aplicación desde el día en que se publicó el fallo. Esto es, del 23 de diciembre hasta el 1 de enero, fecha de entrada en vigor de las nuevas tarifas para el primer trimestre de 2012.

Pese a que las eléctricas integradas en Unesa no comparten esta interpretación, la han aceptado de buen grado, pues todo indica que la sentencia del recurso que presentaron contra la rebaja de los peajes (que el Supremo considera "ilegal") les será favorable y podrán cobrar a los consumidores la diferencia de todo el trimestre (salvo que les sea compensado antes de que se publique).

De momento, la refacturación solo abarca los últimos nueve días del año, lo que supone unos ingresos de 15 millones de euros, según fuentes del sector. Teniendo en cuenta que los peajes son sufragados por la totalidad de los clientes del sistema (29 millones de puntos de suministro), el recargo apenas será perceptible en la factura. "Son más los costes de gestión que lo que pagarán por la refacturación, que en la mayoría de los casos se queda en céntimos", señalan en una compañía eléctrica.

La diferencia no se incluirá en un nuevo recibo, sino en el habitual y, según señalan las mismas fuentes, la mitad ya ha sido cobrada (a aquellos cuya primera factura incluía el periodo en cuestión) y la otra mitad se cobrará en los próximos recibos. Para ello, las distribuidoras deberán proceder al prorrateo reglamentario para estimar el consumo de los clientes entre el 23 y el 31 de diciembre.

Aunque el efecto individual no es relevante, el problema para el Ministerio de Industria llegará, si no toma medidas antes, cuando se publique la sentencia definitiva. Si las eléctricas tienen derecho a cobrar 15 millones de euros en una semana, ¿cuánto cobrarán por las 12 semanas del trimestre?

El recurso contencioso-administrativo presentado por las cinco grandes eléctricas y su asociación Unesa contra la orden de tarifas de octubre es similar al que presentaron por el mismo motivo (la rebaja de los peajes) en julio de 2010. En aquella ocasión, aunque no admitió cautelares, el Supremo declaró nula la bajada. Sin embargo, el fallo no fue de aplicación ya que en revisiones tarifarias posteriores el Gobierno compensó la rebaja denunciada de julio.

Todo indica también que la subida de los peajes de enero (que fue posible por la caída en igual medida de la energía, el componente liberalizado de la factura) compensaría esa subida, según fuentes próximas a Industria.

Las cifras

29 millones son los puntos de suministro del sistema eléctrico. Todos ellos pagan los peajes de acceso a las redes.

10% es la rebaja de los peajes decidida por Industria en octubre, que el Supremo suspendió cautelarmente el 23 de diciembre.

Preparadas para el recibo bimestral

Una de las primeras medidas adoptadas por el nuevo ministro de Industria, José Manuel Soria, ha sido recuperar la periodicidad bimestral para la emisión de los recibos de la luz a los consumidores domésticos con derecho a tarifa de último recurso (TUR), plazo que rige desde el año 2008.

En principio, la medida ha sido muy bien recibida, tanto por las empresas eléctricas, que han visto cómo se disipaban las reclamaciones de los clientes, dado lo complicado de un sistema de factura mensual que impuso el anterior ministro de Industria, Miguel Sebastián, como por los consumidores.

Al mantenerse la lectura real cada dos meses, la mitad de las facturas que reciben los consumidores al año (en meses alternos) responden a una estimación del consumo que se calcula en función del consumo del mismo mes del año anterior y una media de los últimos meses. La propuesta de orden ministerial, que ha sido remitida por el ministerio a la Comisión de Energía (CNE), donde está en tramitación, permite que los clientes que así lo deseen mantengan el recibo mensual, previa petición a la compañía. También se puede solicitar el cobro de cuotas fijas cada mes, que se saldarían a finales de año.

Con este sistema se traslada al mercado regulado lo que ya se permite en el mercado libre, donde los clientes pactan con las comercializadoras la periodicidad del envío de las facturas.

Pero, de la misma manera que la decisión de Sebastián se justificó, entre otras, por razones psicológicas (hacer creer que se pagaba la mitad), con la vuelta al viejo sistema se podría producir otro efecto psicológico: que el cliente pueda tener la sensación de que paga el doble que antes.