La rentabilidad baja dos puntos en dos meses

El bono español cae a niveles de 2010

Jornada de alivio entre el temporal de la deuda periférica. El acercamiento del acuerdo sobre la quita griega y algunos buenos datos económicos han recortado el rendimiento del bono español a 10 años hasta el 4,64%, su mínimo en más de un año.

El bono español a 10 años ha llegado a caer hasta el 4,64%, un nivel desconocido desde noviembre de 2010. Más aún: en los últimos dos meses, el rendimiento exigido por esos títulos en el mercado secundario se ha rebajado en más de dos puntos.

La base de la mejora es, obviamente, el acercamiento del acuerdo sobre la quita griega, aunque no es la única. Según publica MarketWatch, los buenos datos manufactureros de China y Europa publicados hoy han elevado el apetito por el riesgo de los inversores, recortando así las rentabilidades de los bonos de los países de la periferia del euro.

También los títulos soberanos de Italia y Portugal, otros dos países atenazados por los mercados, se han visto parcialmente aliviados en la jornada de hoy. El bono italiano a 10 años ha caído en 27 puntos básico, hasta rendir un 5,72%, mientras que el portugués ha bajado más de un punto completo. Eso sí: Portugal sigue al filo del abismo del segundo rescate, con rendimientos superiores aún al 15%.

Amenazas e intervenciones

Muchas cosas han pasado desde la fecha citada, y entre todas han llevado al bono español ha cotizar por encima del 6,5% hace apenas dos meses.

Aquel noviembre de 2010 se produjo la intervención de la economía irlandesa por parte de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Pocos meses después, Portugal se convirtió en el tercer país de la zona euro en reclamar ayuda financiera ante su incapacidad para acudir a los mercados en condiciones tolerables.

La amenaza se propagó el pasado verano hasta rozar a España e Italia, en un momento en el que el bono español llegó a rentar más del 6%. A partir de ahí, la intervención del Banco Central Europeo relajó algo los ánimos, pero el enquistamiento de la crisis griega, que necesita un segundo rescate y negocia una quita con sus acreedores bancarios.

En los últimos meses, la vuelta de la recesión al grueso de las economías del euro ha agudizado un pesimismo ya descontado por los mercados. Ahora, los atisbos de la tantas veces postergada solución de la crisis griega han insuflado ánimos inesperados. De momento, el diferencial del bono español respecto al bund alemán ha caído por debajo de los tres puntos por primera vez desde noviembre.