Primera colocación de un banco español desde junio de 2011

Santander reabre el mercado de cédulas con una demanda gigante

Santander reabre el mercado mayorista de deuda con una emisión de 2.000 millones de euros en cédulas a tres años, con un diferencial de 210 puntos básicos sobre el midswap. La demanda ha sido enorme, de unos 8.500 millones de euros, con gran presencia de inversor final. Es la primera gran emisión desde junio del año pasado.

Santander ha puesto el punto y final a la sequía de emisiones de las entidades financieras españolas en el mercado mayorista, y con un éxito incuestioble. El agravamiento de la crisis de la deuda pública bloqueó la capacidad de la banca nacional para colocar bonos entre inversores profesionales. A finales de mayo del año pasado, Santander vendió 1.000 millones de euros en cédulas territoriales. A partir de entonces, los intentos de salir al mercado fueron puntuales y los éxitos, aislados.

Hoy, Santander ha salido al mercado con la intención de colocar inicialmente en torno a 1.000 millones de euros en cédulas a tres años con un diferencial de 230 puntos básicos sobre el midswap. La sorpresa ha sido que la acogida del mercado ha sido mucho mejor de la esperada. A falta de recibir los últimos detalles del libro de órdenes, la portavoz de Santander explica que se han recibido unas 300 órdenes por más de 8.500 millones de euros.

La intención original era colocar unos 1.000 millones, pero a la vista del apetito inversor la entidad ha colocado el doble del volumen inicialmente previsto y a un precio más bajo. Finalmente, ha vendido 2.000 millones de euros, con un diferencial de 210 puntos. "La demanda ha sido además de gran calidad, con gran presencia de inversores finales, como aseguradoras y fondos de inversión. También llama la atención la elevada presencia de demanda extranjera, especialmente alemana", señalan fuentes financieras. Barclays, Citigroup y Natixis, junto con el propio Santander, han sido los colocadores.

BBVA consiguió el pasado noviembre vender 750 millones de euros en bonos simples a 18 meses, pero pagó un diferencial de 250 puntos básicos sobre el midswap, la referencia utilizada en estas operaciones, lo que suponía una rentabilidad en el entorno del 4%. El mercado, sin embargo, volvió a cerrarse por completo para la banca, pese al programa de compra de cédulas por 40.000 millones de euros puesto en marcha por el BCE en noviembre.