La compañía presentará un plan de despidos para toda la plantilla

Spanair entra en concurso e inicia un largo calvario hacia su extinción

Spanair ha iniciado el calvario de su extinción con la presentación de concurso voluntario de acreedores. Su pasivo supera los 300 millones y ayer mismo anunció un expediente de regulación de empleo para sus 2.075 trabajadores. Sus antiguos competidores, Iberia y Vueling, se esfuerzan por ocupar los tráficos abandonados. Easyjet actúa con prudencia y Ryanair guarda sus cartas.

Spanair entra en concurso e inicia un largo calvario hacia su extinción
Spanair entra en concurso e inicia un largo calvario hacia su extinción

El cierre de las actividades aéreas de Spanair dio paso ayer lunes a un largo proceso que terminará con el desmantelamiento de la empresa. A primera hora, la dirección de la aerolínea presentó en los juzgados de Barcelona el concurso voluntario de acreedores con un pasivo de más de 300 millones.

Pocas horas después, la dirección informaba a sus empleados que presentará en los próximos días un ERE de extinción para el conjunto de la plantilla, que afectará a un total de 2.075 trabajadores.

Mientras que los responsables del malogrado proyecto de la compañía de bandera catalana intentaban encauzar su extinción, sus competidores tomaban posiciones para recoger aquello que pueda ser de valor tras el naufragio. Iberia y Vueling se han puesto claramente a la ofensiva e intentan ocupar o recuperar el mayor espacio posible en el tráfico doméstico. Easyjet actúa con cautela y adelanta la inauguración de una ruta. Ryanair exige rebaja de tasas y esconde sus pasos inmediatos.

La solicitud del concurso entró a primera hora de ayer en el registro de la Ciudad Judicial y ha sido encomendada al Juzgado Mercantil número 10 de Barcelona, que recibe normalmente los concursos de acreedores con deudas acumuladas superiores a los cien millones de euros.

El objetivo del equipo legal de Spanair, representado por el bufete de abogados Roca i Junyent, era declarar el concurso voluntario lo antes posible para evitar que alguno de los acreedores solicitara el concurso necesario, lo que dificultaría aún más el margen de maniobra en la gestión de la crisis de la aerolínea. El presidente de la compañía, Ferran Soriano, anticipó la decisión en una entrevista a Catalunya Ràdio, al anunciar que el concurso se había preparado durante este fin de semana, "a pesar de que había piezas que aún no estaban listas".

Acreedores

El rápido movimiento no surtió efecto. Pocas horas después, los diferentes acreedores presentaron el concurso necesario, que se tramitará en la misma causa por el Juzgado Mercantil número 10. El principal afectado es la aerolínea sueca SAS, propietaria del 10%, al que Spanair debe unos 165 millones de euros. Diferentes proveedores comerciales suman otros 80 millones en el debe, y un grupo de entidades financieras lideradas por La Caixa tienen firmado un crédito sindicado con la aerolínea por 50 millones.

A la espera de conocer los activos que puede generar la aerolínea, Soriano espera sacar partido de la flota de aviones, todos ellos de alquiler, a través, por ejemplo, del retorno de depósitos. La flota asciende a 29 aparatos.

La dirección de Spanair anunció además que presentará en los próximos días un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción para el conjunto de la plantilla. Los responsables de la aerolínea dieron a conocer a los trabajadores sus planes sobre la gestión del cierre de la empresa durante una multitudinaria reunión en las oficinas de la sede de la empresa en Barcelona, según fuentes de la compañía. La medida afectará a un total de 2.075 trabajadores: 932 auxiliares de vuelo, 395 pilotos, 325 de servicios generales, 192 de mantenimiento de aeronaves, 196 que trabajan en oficinas de ventas y 35 de almacenes.

Star Alliance y Air Europa pierden un aliado clave

Los daños colaterales del cese de actividad de Spanair son múltiples y solo con el paso de los días se podrá hacer un balance de damnificados. En la lista aparecen de manera destacada dos nombres que, desde el momento en que estalló la crisis, apenas se han mencionado. El primero es Air Europa, la aerolínea de la familia Hidalgo, que mantenía con Spanair un amplio acuerdo de códigos compartidos.

El segundo es Star Alliance, la mayor alianza de compañías aéreas mundial, que se ha quedado sin socio en España.

Fuentes de Air Europa han explicado que desde el momento en que se anunció el cese de actividad de Spanair toda la organización han estado embarcada en una "carrera de obstáculos" para recolocar a los pasajeros afectados. Los acuerdos de códigos compartidos entre las dos compañías tenían como objetivo principal que los tráficos de Spanair sirvieran para alimentar la operación intercontinental hacia destinos en América Latina que sirve Air Europa. Posteriormente, la colaboración se fue estrechando y en los servicios comerciales ambas empresas trabajaban con el objetivo de aumentar la ocupación de vuelos en rutas coincidentes.

Star Alliance, por su parte, llevaba años poniendo distancia con Spanair. De hecho, las conexiones de Lufthansa, SAS, Swiss o Singapore se habían reducido, cuando no desaparecido, por completo.

La sección sindical de Sepla se suma al concurso necesario

La sección sindical de Sepla en Spanair fue uno de los afectados que se adhirieron ayer al concurso necesario. Fuentes del sindicato justificaron su decisión como un intento de que los pilotos de la aerolínea "lleven el peso del concurso en detrimento de la compañía".

Los damnificados por la debacle la aerolínea ya cuentan con un agrupación. Ayer nació la Asociación de Afectados por el Cese de Operaciones de Spanair (ACOS), constituida por los abogados Cándido Conde-Pumpido Varela y Francisco Martínez-Fresneda. Los responsables explicaron que la asociación, de la que se puede obtener información en www.perjudicadosspanair.com, está abierta tanto a los clientes afectados como a los trabajadores y proveedores de la aerolínea. En el caso de los pasajeros, los abogados entienden que tienen derecho a compensaciones en función de la distancia de su vuelo.

Solo en la jornada de ayer, la aerolínea catalana dejó de operar 143 vuelos, 85 de ellos con salida o llegada a Barcelona.

Las cifras

15.368 pasajeros quedaron ayer en tierra como consecuencia del cierre de Spanair. En la primera semana de cierre se elevan a 83.000.

14% de cuota de mercado nacional estaba en manos de Spanair , según un informe de Nomura.

Newco

La compañía de handling (servicios aeroportuarios) que fuera del grupo Marsans se ha quedado sin su cliente casi único con la desaparición de Spanair, y las noticias que recibe la plantilla de 2.000 trabajadores son desalentadoras. Esta empresa tiene licencias en los aeropuertos de Barcelona, Vigo y Santiago, pero sus posibilidades de supervivencia son escasas.