El bono a 10 años bate récord y llega al 17,1%

El mercado empuja a Portugal hacia un segundo rescate

Portugal está en el punto de mira del mercado. La presión de los inversores puede abocar al país a un segundo rescate. La deuda a 10 años renta ya un 17,1% y su precio de venta descuenta unas pérdidas de casi el 60%.

Bandera de Portugal
Bandera de Portugal

La situación de la deuda pública portuguesa es cada vez más dramática. El mercado descuenta ya que el país tendrá que pedir un segundo rescate y la fuerte presión que está ejerciendo sobre los bonos puede, precisamente, precipitar ese desenlace. El CDS, el contrato de cobertura de impago, de Portugal es el más elevado del mundo, casi el doble que Venezuela, que es el segundo más alto. El CDS se ha encarecido un 35% una semana y ya está en 1.490 puntos. Eso significa que cubrir una emisión de 10.000 euros a cinco años cuesta ya 1.490 euros. La deuda pública está en claro nivel de impago.

Los bonos a cinco años tienen una rentabilidad superior al 23% y se venden con un descuento mayor del 50%. Los bonos a tres años tienen una rentabilidad del 24,6% y descuentan unas pérdidas superiores al 35%. El bono a 10 años cotiza a un 17,1%, récord en la era euro, que implica un descuento del orden del 60%. Para las letras a seis meses, Portugal se ve obligado a pagar más un 6%.

El país recibió 78.000 millones de euros del FMI y estaba previsto que volviera a financiarse en los mercados en el año 2013. La meta es una emisión de deuda a largo plazo de unos 9.000 millones de euros, ya que hasta ahora solo emite letras a tres y seis meses. Pero a los precios actuales de mercado, ese objetivo es hoy imposible. "Sencillamente, en el caso de Portugal no salen las cuentas, ni de déficit, ni de crecimiento", explica Ignacio Victoriano, gestor de renta fija de Renta 4. "No creo que haya un impago inmediato, a corto plazo. Pero habrá que buscar alguna solución y renegociar las condiciones del rescate", anticipa Victoriano.

"El problema de Portugal es una mezcla de lo que ha pasado en España y en Grecia", valora Javier Barrio, responsables de ventas instituticionales en España de BPI. "No ha habido burbuja inmobiliaria, pero sí hubo un Gobierno que no vio las cosas, hizo las inversiones erróneas, se endeudó demasiado e hizo una gestión muy mala", detalla Barrio. "La parte parecida a Grecia es un concepto funcionarial del mercado laboral, en el que despido era casi inconcebible y eso ha bajado mucho la productividad, generando años de estancamiento económico", completa el directivo de BPI.

El círculo vicioso del 'bono basura'

Los problemas para Portugal se han agravado cuando la agencia Standard & Poor's decidió degradar el bono luso a la categoría de bono basura. "Esto genera un círculo vicioso del que es muy difícil salir", afirma Alberto Matellán, analista de renta fija de Inverseguros. "La rebaja del rating redujo la base de inversores [porque muchos fondos no pueden invertir en bonos que no tengan grado de inversión] y eso eleva automáticamente las tires [la rentabilidad ofrecida para atraer a los inversores]. Al elevar las tires, muchos inversores empiezan a temer que Portugal no va a poder cumplir con los objetivos pactados con el FMI y que será necesario un segundo rescate, lo que además se identifica con la posibilidad de pérdidas en el sector privado, como en Grecia. Esto hace que suban más las tires", explica Matellán.

La espiral termina haciendo insostenible la situación para Portugal. El programa del FMI se revisa trimestralmente. La última revisión se hizo en diciembre y planteaba una hipótesis de contracción del PIB del 3% y un déficit público del 4,5%; unas proyecciones que inmediatamente se han quedado muy cortas. El plan era quePortugal alcanzara para 2016 una ratio de deuda pública del orden del 112% del PIB, para lo que se están haciendo un esfuerzos extraordinarios, particularmente en el mercado laboral. Los expertos dudan de que incluso logrando esa meta, las finanzas públicas portuguesas sean sostenibles.

De hecho, firmas como Citi anticipan que el país tiene elevadísimas probabilidades en un impago de su deuda pública en el año 2013. El consenso de mercado da a Portugal una contracción del 3,4% para este año. Citi pronostica una caída del 5,8% para este año y del 3,7% para 2013.