Pérdidas netas de 1.600 millones de euros

Los clubes europeos perdieron 500 millones más en 2010

La UEFA ha deslizado los primeros datos de su informe financiero anual, en el que se examinan las cuentas de 650 clubes del continente. Estos perdieron en 2010 unos 500 millones más que en el ejercicio anterior.

El fútbol europeo, pese a aumentar sus ingresos, sigue generando pérdidas.
El fútbol europeo, pese a aumentar sus ingresos, sigue generando pérdidas.

De poco están sirviendo las medidas emprendidas por la UEFA para controlar las finanzas de los clubes europeos. Al menos, observando los datos que el organismo europeo, que celebra en Suiza su Comité Ejecutivo, ha deslizado respecto al año fiscal 2010 en su informe financiero anual.

Durante ese período, las pérdidas de los 650 equipos del continente analizados aumentaron en un 36% respecto al año anterior, con un total de 500 millones de euros y elevándose hasta 1.600 millones. Hay que recordar que en 2009 la pérdida neta fue del doble que en 2008, y que más de la mitad de los clubes cerraron sus balances en negativo. Desde 2006, año en que la UEFA publicó su primer informe, la pérdida acumulada es de 4.000 millones. El organismo sostiene que hablar de una "recesión profunda" no es correcto, pero sí hablar de una "recesión resistente". Achaca el aumento de las pérdidas en un 36% a las pérdidas por los traspasos de jugadores, que a su vez experimentaron un descenso en su frecuencia durante 2010.

La realidad del fútbol europeo es que uno de cada cuatro equipos gasta 6¤ de cada cinco que ingresa, y que los auditores de sus cuentas muestran "importantes dudas" de que puedan acudir al mercado de forma normal en uno de cada ocho casos, por aspectos como que los clubes se dejaron a deber entre ellos 2.300 millones del total de 3.300 gastados en fichajes de futbolistas.

Sin embargo, los traspasos no representan el principal gasto para los clubes. Los sueldos continúan en la primera posición en su partida de gastos. Destinan de media el 64% de los ingresos a pagar a sus empleados, la mayor parte, obviamente, a sus jugadores. En su informe relativo a 2009 la UEFA ya alertaba del peligro que representan estos porcentajes para los presupuestos de los equipos. Incluso, hasta 78 equipos europeos gastan más del 100% de sus ingresos en cubrir sus salarios. En el caso español, el porcentaje medio es del 59% de los ingresos, mientras que en Croacia o Serbia superan el 100%.

El aumento de los ingresos, del 6,6%, y que ya alcanzan los 12.800 millones de euros, no ha compensado las pérdidas del balance económico del fútbol continental. El crecimiento en la facturación ha crecido a un 9,1% anual desde 2006, y esta es sostenida en su mayor parte por los derechos audiovisuales y publicidad. La aportación del aficionado por la compra de entradas o abonos representa apenas un 20% del total.

El organismo rector del fútbol europeo ha creado el Juego Limpio Financiero, que tiene como máxima que el nivel de gastos de los clubes no supere los ingresos, lo cual debería empezar a cumplirse a partir del año 2014. La tendencia de los equipos de fútbol europeos parece estar lejos de ese objetivo.