Quita de la deuda

Venizelos asegura que se cerrará "a tiempo" el acuerdo con los acreedores

El ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, aseguró hoy que el Gobierno heleno y los acreedores privados terminarán "a tiempo" las negociaciones sobre el canje de bonos previsto para el segundo rescate. Los ministros de Finanzas de la eurozona evaluarán hoy en Bruselas qué términos de la reestructuración de la deuda griega están dispuestos a aceptar.

"Tenemos una cooperación muy constructiva con el sector privado y estamos preparados para finalizar el procedimiento a tiempo", afirmó el ministro a su llegada al Eurogrupo, que analiza la última oferta que ha hecho el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que representa al sector privado en las negociaciones con Atenas, para decidir si se ajusta a lo acordado en la cumbre de octubre.

"Siempre actuamos en línea con nuestros socios institucionales", señaló Venizelos.

Los ministros de Finanzas de la eurozona evaluarán hoy qué términos de la reestructuración de la deuda griega están dispuestos a aceptar. La última ronda de negociaciones entre el Gobierno griego y los representantes de la banca, fondos y aseguradoras, concluyó sin un acuerdo, y el IIF dijo que su última oferta es la máxima que puede hacer para garantizar que la participación sea voluntaria.

El acuerdo de octubre prevé un segundo rescate de 130.000 millones de euros y una condonación de la mitad de la deuda por parte del sector privado (100.000 millones), con el fin de reducir la deuda griega del 160 % al 120 % en 2020. No obstante, después de varias rondas de negociaciones, fuentes cercanas a las negociaciones afirman que la banca podría tener que asumir unas pérdidas reales de hasta el 70 %.

El principal escollo de las negociaciones es el cupón o interés que conllevaría el canje de bonos, probablemente con un vencimiento a 30 años y una tasa progresiva que podría situarse en torno al 4 %, aunque las instituciones que participan en el rescate han presionado, según varios medios de comunicación, por un porcentaje inferior.

En cualquier caso, Grecia necesita cerrar con urgencia el acuerdo -la intención es tenerlo listo en la próxima cumbre del 30 de enero- porque en marzo tiene que hacer frente a unos vencimientos por valor de 14.500 millones de euros.

Si no se logra una participación suficiente del sector privado, solo queda que el FMI y la UE aumenten su contribución para hacer sostenible la deuda griega a largo plazo en un contexto de empeoramiento de la economía helena, o forzar a los acreedores a sumarse al acuerdo mediante la cláusula de acción colectiva.