Mercados

Las malas perspectivas vuelven a elevar la presión sobre España

La previsión de que la economía permanezca dos años en recesión lleva al 5,5% la rentabilidad del bono y limita la subida semanal del Ibex al 1,32%

Si durante todo 2011 la obsesión del mercado era la deuda pública y la insostenibilidad del déficit, el problema se llama ahora crecimiento, o más bien, la ausencia del mismo. El Ibex ha superado esta semana la barrera psicológica de los 8.500 puntos, pero se ha encontrado sin fuerzas para ir mucho más allá, limitando sus ganancias a un 1,32%. Y, pese al éxito de las subastas del Tesoro, donde ha crecido la presión ha sido en la deuda pública. La rentabilidad exigida al bono español a 10 años, la referencia del mercado, cerró el viernes en el 5,487%, frente al 5,22% de la semana anterior. Esta presión ha dejado la prima de riesgo en los niveles de 355 puntos básicos, frente a los 345 de la semana pasada.

Parte del incremento de la prima de riesgo se debe esta semana al ajuste de los bonos que se usan como referencia. El jueves, se cambió el bono con vencimiento en 2021 por el de 2022. Ese día, el Tesoro colocó con éxito 3.009 millones de euros en bonos a 10 años con una demanda que duplicó la oferta disponible. El interés medio de la subasta fue del 5,403%, muy por debajo del 6,97% de la subasta previa, celebrada en noviembre. Pero el hecho es que en el mercado secundario, la deuda española cotizaba por debajo de ese 5,4%, concretamente al 5,15%. Es decir, el Tesoro, sin restar mérito al éxito de la subasta, se vio obligado a pagar una prima sobre el secundario.

Sobre España pesan muchas dudas respecto a sus perspectivas de crecimiento. El jueves se filtró un borrador de un informe que prepara el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que pronostica una contracción del crecimiento del 1,7% en 2012 y del 0,3% en 2013. La agencia Fitch es escéptica respecto a las posibilidades de que el Gobierno pueda cumplir con los objetivos de déficit para los dos próximos años del 4,4% y del 3% del PIB, al tiempo que califica el objetivo de déficit de las autonomías (1,3%) de "demasiado ambicioso".

Las regiones deben ya 14.000 millones a sus proveedores, a lo que se suman este año vencimientos de 7.340 millones de los llamados bonos patrióticos, los colocados durante los dos últimos años a los particulares. Ante la avalancha de compromisos, el Gobierno ha anunciado una línea de liquidez, a través del ICO (Instituto de Crédito Oficial) para ayudar a los Gobiernos regionales con problemas de pago a proveedores. "Es positivo", afirmó en declaraciones a CincoDías Fernando Mayorga, director de Fitch para Finanzas Públicas Internacionales. "Pero necesitamos más detalles (...) Lo ideal sería que no se incrementara la deuda del Estado, sino que sustituyera a la deuda ya en circulación", señaló el directivo.

Por si todo esto fuera poco, Standard & Poor's se descolgó el jueves con unas declaraciones en las que aseguraba que España cotizaba como si fuera un bono basura. "Nuestra métrica nos indica que el mercado le asigna a España una categoría de BB+ el primer escalón por debajo del grado de inversión", explicó a este diario la responsable de ratings soberanos en Europa, Myriam Fernández de Heredia. Hay otros cinco países en esta situación: Eslovenia, Italia, Irlanda, Grecia y Portugal. Precisamente, lo que sí que se está descontando en el mercado es un inminente impago de Portugal. Los bonos a 10 años de este país cotizan a un interés de casi el 13% y un descuento sobre el nominal del 50%.

El Ibex, a medio gas

El selectivo español cerró su segunda semana consecutiva, con una subida del 1,32%. Pudo haber sido mayor, una vez que el índice logró superar el jueves los 8.500 puntos; pero el Ibex fue incapaz de doblegar el siguiente nivel de resistencia, los 8.580 puntos, y terminó cediendo el viernes un 0,49%, para concluir en 8.561,9 puntos. Los valores más destacados en la semana fueron OHL (8,13%), Gamesa (7,25%) y Bankinter (6,93%).

Los vencimientos de futuros y la toma de beneficios también frenaron las ganancias semanales en Europa, que se quedaron en el 3,8% en el Euro Stoxx; el 1,63% en el Footsie y el 4,25% en el Dax. En Wall Street, el S&P 500 subió en la semana un 2,03% y el Nasdaq, un 2,8%.

Aún sin detalles en la quita griega

La semana ha sido especialmente intensa para el Gobierno griego. Durante estos días ha intentado llegar a un acuerdo con los tenedores de bonos a fin de concretar la quita, que gran parte del mercado considera que estaría entre el 60% y 70%. Después de varias reuniones y encuentros, el Ejecutivo heleno y los bancos acreedores no habían conseguido cerrar los detalles de la refinanciación, en especial, el tipo de interés al que los bancos recibirán los nuevos bonos. Los mercados esperaban una confirmación después de que Pantelis Kapsis, portavoz del Gobierno, había asegurado a los medios de comunicación que "la atmósfera de las conversaciones era buena".

A pesar de todo, los mercados permanecieron tranquilos. La Bolsa griega ganó el 3,47% el viernes y el 12% en la semana.

Fuentes financieras explicaron a Reuters que, tras el acuerdo, el nuevo bono griego tendría un vencimiento de 30 años y una rentabilidad sobre el 4%. A vista de las agencias de calificación crediticia, Grecia se encuentra en una situación crítica. Moody's ha alertado de que existe "riesgo de un impago desordenado", mientras que Fitch considera el país insolvente y espera que quiebre en el medio plazo.

Las cifras

7% fue lo que llegó a perder Popular en el arranque de la sesión del viernes, después de que comenzaran a cotizar los títulos de la primera conversión de obligaciones. Al cierre redujo la caída al 1,68%.

14,6% es la rentabilidad que han alcanzado los bonos a 10 años de Portugal, un récord. S&P rebajó el pasado viernes la calificación de la deuda del país a bono basura, lo que ha provocado la salida de muchos fondos.