Más previsiones sobre recesión

Bank of America y Merrill Lynch calculan que España se contraerá un 1% en 2012

Las previsiones sobre la recesión de la economía española en 2012 no cesan. Tras los demoledores pronósticos del FMI, ahora Bank of America y Merrill Lynch se suma al carro y calculan que España se contraerá un 1% este año.

España se enfrenta a otro año de recesión, como mínimo. Cada vez más proyecciones económicas confirman que el PIB español caerá en 2012. Pero además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) extiende la recesión también a 2013, según el borrador del informe que publicará la semana que viene. Poco ha durado la leve recuperación de 2011, cuando la economía creció en torno a un 0,5% (todavía no se conoce el dato definitivo). El horizonte no es nada halagüeño.

Tras el drástico recorte de previsiones del FMI, ahora los servicios de estudios de Bank of America y Merrill Lynch calculan que la economía española decrecerá el 1% en 2012 en un contexto de "prolongada" recesión en los países del sur de Europa (España, Italia, Portugal y Grecia).

Según el informe del banco estadounidense la economía española habría crecido tan solo un 0,7% en 2011.

De acuerdo con sus proyecciones, la economía caerá este año como consecuencia de un mayor deterioro de la demanda interna y de una importante ralentización de las exportaciones.

La entidad prevé que la demanda nacional aporte un punto de caída al PIB, en tanto que el sector exterior sólo contribuirá con siete décimas de crecimiento.

Dentro del sector doméstico, el consumo de las familias retrocederá el 1 %, en tanto que el gasto de las administraciones públicas disminuirá el 2 %.

El principal riesgo que el banco estadounidense señala es la posibilidad de que se produzca una nueva crisis de deuda soberana, ya que cree que los inversores internacionales están preocupados por la capacidad de España para hacer frente a su endeudamiento público.

Aunque los mercados están estables, considera que existen factores exógenos (como una posible bajada de la calificación de la deuda española o desvíos en el cumplimiento del objetivo de déficit) que pueden generar un nuevo episodio de volatilidad.

Según explica, nuevos repuntes de la prima de riesgo (el sobrecoste que España paga por obtener financiación en los mercados respecto a Alemania) podrían derivar en un mayor deterioro de la inversión y el consumo.