El Banco Mundial rebaja el crecimiento global previsto por Europa

El FMI busca medio billón de dólares como escudo frente a la crisis del euro

El Fondo Monetario Internacional busca ampliar su capacidad de préstamo en medio billón de dólares, unos 395.000 millones de euros, para salvaguardar la economía mundial de un posible empeoramiento en la crisis de la deuda europea.

Todas las precauciones son pocas en un entorno macroeconómico cada vez más complicado. Es la tesis que maneja ahora la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde. La francesa avanzó que el organismo está estudiando opciones para elevar su capacidad de préstamo más allá de los actuales 385.000 millones de dólares. La zona euro ya ha anunciado que contribuirá con 150.000 millones de euros, pero Estados Unidos ya ha anunciado que descarta incrementar sus préstamos bilaterales. Los líderes del G-20 terminaron el año pasado distanciados respecto a a esta posibilidad.

"El mayor reto es responder a la crisis de una forma adecuada, y muchos directores ejecutivos han enfatizado la necesidad de contener la crisis de la deuda de la zona euro y proteger las economías de todo el mundo", explicó Lagarde. La posible expansión de los fondos del FMI se discutirá probablemente esta semana, en la que altos cargos de Finanzas de los países del G-20 se reunirán en México DF.

El FMI estaría presionando a China, Brasil, Rusia, India, Japón y los países exportadores de petróleo para que sean los principales contribuyentes, según un alto funcionario de un país del G-20. El Fondo busca cerrar un acuerdo para implicar a los países emergentes en la cumbre de ministros de Finanzas del G-20 que se celebrará el 25 y 26 de febrero. El FMI dispone en la actualidad de 385.000 millones de dólares para afrontar tensiones financieras globales, y pretende elevar el montante hasta 885.000 millones de dólares (unos 700.000 millones de euros).

El Fondo ha identificado posibles necesidades financieras de un billón de dólares a lo largo de los próximos dos años. Mientras esto ocurre, los principales organismos internacionales siguen revisando a la baja sus pronósticos de crecimiento económico. Ayer le tocó el turno al Banco Mundial. Recortó las perspectivas de crecimiento mundial del 3,6% al 2,5% para este año y del 3,6% hasta el 3,1% para 2013, debido al debilitamiento de la zona euro y la ralentización de las economías emergentes.

Riesgo de recesión

Los países avanzados crecerán solo un 1,4% y los emergentes un 5,4% este año, lo que significa una rebaja de los pronósticos de 1,3 puntos y 0,8 puntos, respectivamente, respecto a lo previsto a mediados de 2011. "La economía mundial ha entrado en una fase muy difícil, caracterizada por significativos riesgos a la baja y fragilidad", indica la institución en un informe. A su juicio, la intensificación de la crisis fiscal en la zona euro provocará que entre en recesión este año, con una caída del PIB del 0,3%. No obstante, el informe destaca que las recientes medidas tomadas en Europa, como el fortalecimiento del fondo de rescate o el progreso hacia la unidad fiscal, han logrado reducir la presión sobre la deuda soberana de países como Grecia, Italia, España y Francia.

Pese a ello, el Banco Mundial alerta sobre el peligro de que la crisis financiera y la reducción de la demanda de las economías avanzadas se extiendan a los países emergentes, por lo que asegura que la economía global podría caer en una recesión "igual o mayor que la de 2008".

Por ello, los economistas del Banco Mundial recomiendan a los países en desarrollo que se preparen con planes especiales ante un escenario de descenso de los flujos de capital y bajada de los precios de las materias primas. "La escalada de la crisis no dejará a nadie indemne. Las tasas de crecimiento de los países desarrollados podrían caer tanto o más que en 2008; es necesario contemplar planes de contingencia", aseguró Andrew Burns, jefe de macroeconomía de la entidad.

Petróleo

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) revisó ayer a la baja su previsión de demanda global de petróleo para este año, debido a los efectos de la crisis que afecta a la zona euro y no descarta volver a hacerlo en breve. El consumo de crudo se situará este año en una media de 90 millones de barriles diarios, lo que significa 200.000 barriles menos de su cálculo anterior, hecho público hace tres meses.

Sainz de Vicuña, sucesor de González-Páramo en el BCE

Mientras el FMI hace sus cábalas, otras instituciones como el Banco Central Europeo se aprestan a renovar a sus principales responsables. Tras el relevo en octubre de Jean-Claude Trichet por el italiano Mario Draghi en la presidencia del banco europeo, ahora es el turno de los miembros del comité y del consejo ejecutivo. El Gobierno español propondrá al economista y abogado Antonio Sainz de Vicuña para ocupar el puesto que dejará libre a finales de mayo el miembro del comité ejecutivo del BCE José Manuel González-Páramo.

El Ministerio de Economía propondrá a Sainz de Vicuña, actual director del servicio jurídico del Banco Central Europeo, en la reunión del Eurogrupo que se celebrará el próximo lunes en Bruselas. El Gobierno da por supuesto que el Eurogrupo apoyará que España mantenga un puesto en el comité ejecutivo del BCE tras la salida de González-Páramo. Así ha ocurrido desde que se creó el organismo.

No obstante, en los últimos meses han surgido voces en Europa que piden que el asiento que deje libre González-Páramo no sea sustituido por un español, pues consideran que las economías del sur ya están representadas por el presidente, el italiano Mario Draghi, y el vicepresidente, el portugués Vítor Constancio. España cree que cuenta con los apoyos suficientes para lograr la permanencia del puesto, entre ellos el del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.

Sainz de Vicuña cuenta a sus espaldas con una amplia trayectoria en la Administración desde 1974 en los Ministerios de Economía y Hacienda y Exteriores.