El Tesoro español y el fondo de rescate europeo emiten deuda con éxito

La zona euro se financia sin problemas pese a las rebajas de rating de S&P

Buenas noticias. La zona euro se financia sin problemas pese a las rebajas de rating de Standard & Poor's. España y el fondo de rescate europeo, afectados por los recortes de la agencia, apelaron ayer con éxito al mercado, al igual que Grecia y Bélgica. El Ibex, por su parte, subió el 1,01%.

Segunda prueba de fuego superada. El mercado sigue confiando en Europa y al igual que el lunes Francia emitió deuda con éxito tras perder la codiciada triple A, ayer España y el fondo de rescate europeo superaron el examen con nota pese a los recortes de sus calificaciones crediticias. Grecia y Bélgica también emitieron deuda sin problemas. Todo ello en una sesión en la que no faltaron noticias desestabilizadoras como el pronóstico de Fitch sobre Grecia, país al que califica de insolvente, los resultados peores de lo esperado de Citi o la nueva advertencia de S&P. La agencia recordó que sus recortes tendrán consecuencias en los ratings de los bancos en las próximos días.

En este contexto, un optimismo moderado dominó los mercados. Las Bolsas subieron pero sufrieron para mantener las ganancias; las primas de riesgo se relajaron -la española acabó en 334 puntos- y el euro subió al entorno de 1,27 dólares. Al cierre, el Ibex sumó el 1,01% y en el resto de la región las alzas oscilaron entre el 1,49% del Euro Stoxx y el 0,65% del Footsie. En Wall Street, el Dow Jones subió el 0,48%, el Nasdaq ganó el 0,64% y el S&P 500, un 0,36%.

El presidente del BCE, Mario Draghi, sugirió el lunes que conviene aprender a trabajar sin dar tanto "peso" a las evaluaciones de las agencias de rating. Un consejo que ayer pareció calar en cierta medida en el mercado. Y es que al final en la sesión dominó un tono más positivo que negativo. La financiación de los Estados es uno de los principales focos de tensión y la constatación de que los países europeos siguen encontrando compradores para su deuda es una noticia que se interpretó favorablemente.

España se enfrentaba ayer a su primera subasta después de la rebaja de dos escalones de S&P el viernes y superó la prueba sin problemas. Pagó menos por su deuda a corto plazo y colocó casi el máximo previsto. Emitió 4.900 millones frente al objetivo establecido, de entre 4.000 y 5.000 millones.

En concreto, vendió 3.010 millones de euros en letras a 12 meses y 1.870 millones a 18 meses, a unos tipos medios del 2,04% y del 2,399%, inferiores al 4,08% y al 4,226% que pagó respectivamente en las subastas anteriores. La demanda también fue elevada, al superar en 3,5 veces la oferta en la subasta a 12 meses y en 3,2 veces en la subasta a 18 meses.

En esta ocasión, no obstante, el Tesoro se ciñó al importe previsto, una decisión que fuentes del mercado achacan a dos factores. El primero, sacrificar importe para conseguir un tipo mejor, y el segundo, tratar de fomentar el interés en la decisiva colocación de mañana cuando venderá títulos a largo plazo que vencen en octubre de 2016, julio de 2019 y enero de 2022. Una subasta más decisiva a la hora de calibrar el apetito por la deuda española, ya que las emisiones a plazos superiores a tres años no resultan tan atractivas para utilizarlas como colateral en las subastas de tres años del BCE. No hay que olvidar que la inyección de liquidez a ese plazo de diciembre y la próxima prevista para el 29 de febrero han resultado decisivas a la hora de facilitar la financiación de los Estados, puesto que muchos bancos utilizan los préstamos que consiguen al 1% para comprar deuda europea con rendimientos superiores. La clave también estará en ver qué ocurre después de febrero, cuando no exista este incentivo.

En cualquier caso, mientras tanto, la zona euro se sigue financiando. El fondo de rescate europeo realizó ayer su primer emisión tras perder la víspera la máxima calificación crediticia de manos de Standard & Poor's. Emitió 1.501 millones de euros en letras a seis meses, el máximo previsto, a un interés medio del 0,266%, ligeramente por debajo del 0,281% abonado por Francia en la subasta del lunes, pero lejos del interés negativo del 0,0122% abonado por Alemania en su última subasta de letras a seis meses.

"El éxito de la subasta de hoy confirma la confianza de los inversores en la alta calidad de EFSF como emisor", destacó ayer Christophe Frankel, director financiero y viceconsejero de la entidad. "Lo importante será ver lo que ocurre cuando emita deuda a tres o cinco años. Grecia también emite letras", comenta Jacques Cailloux, economista jefe de Europa de Royal Bank of Scotland.

Grecia, de hecho, emitió ayer 1.625 millones de euros en letras a tres meses a un interés del 4,64% frente al 4,68% de diciembre y logró una demanda que superó en 2,9 veces la oferta. Bélgica, por su parte, colocó 1.200 millones a 12 meses al 1,162% frente al 2,167% anteriores y otros 1.760 millones a tres meses al 0,429% frente al 0,264 anterior. Emitió también 4.500 millones a 10 años.

Fitch considera que Grecia es insolvente y espera que quiebre en el medio plazo claves del Feef

Grecia es insolvente y probablemente no podrá hacer frente a los vencimientos de deuda de marzo por 14.500 millones. Al menos ese es el diagnóstico sobre el país heleno que dio ayer Edward Parker, director ejecutivo de Fitch.

Grecia afronta un momento crítico a la espera de retomar hoy las negociaciones con sus acreedores para llegar a un acuerdo sobre el canje de deuda. Las conversaciones se interrumpieron el viernes ante la falta de acuerdo sobre el cupón y vencimiento de los nuevos bonos.

"La llamada participación del sector privado, para nosotros, contaría como una quiebra", explicó Parker. "No será una sorpresa cuando quiebre Grecia y esperamos que ocurra relativamente pronto", añadió.

Los acreedores de Grecia y las autoridades europeas habían acordado el pasado mes de octubre una quita del 50% del valor nominal de la deuda mediante el canje de los bonos en circulación por otros nuevos. El objetivo es reducir el endeudamiento de Grecia al 120% del PIB para 2020.

Está previsto que el primer ministro griego, Lucas Papademos, se reúna hoy con los tenedores de deuda privados después de un parón de cinco días en las negociaciones sobre la quita.

Claves del FEEF

¿Por qué ha perdido el fondo de rescate europeo la máxima calificación crediticia?

El fondo de rescate europeo tiene una capacidad efectiva de 440.000 millones de euros ­250.000 millones tras las ayudas a Grecia, Portugal e Irlanda­ y para garantizar su máxima solvencia, los 17 países que componen la zona euro han aportado garantías por 780.000 millones. El tamaño de esos avales se basaba en que seis países tenían triple A. Al perderla Francia y Austria, S&P ha decidido bajar la calificación del fondo mientras no adopten medidas para reforzar su solvencia.

¿Qué indicaciones han dado las autoridades europeas?

Klaus Regling, responsable del fondo de rescate europeo, ha asegurado que tiene capacidad suficiente para hacer frente a los compromisos y que su situación y capacidad no han cambiado puesto que hay otras dos agencias de rating que mantienen la calificación de triple A. Operadores del mercado comentaban también que para muchos inversores resultan suficientes dos notas máximas. Eso sí, reconocen que el resto de agencias puede no tardar mucho en mover ficha.

¿Qué opciones le quedarían entonces al fondo de rescate?

El 23 de enero los ministros de finanzas de la zona euro discutirán cómo responder a la rebaja de rating. Encontrar algún mecanismo para aumentar las garantías, aceptar la reducción de la capacidad efectiva del fondo o conformarse con una calificación crediticia AA+ incluso si ello implica financiarse más caro son algunas opciones. El refuerzo del fondo de rescate permanente que lo sustituirá en julio es otra opción.