La empresa acata la orden tras argumentar que puede "inducir a confusión"

La CNMV reclama a Abertis que detalle sus inversiones en construcción

La concesionaria de infraestructuras Abertis va a cambiar el modo en que presenta sus cuentas por exigencia de la CNMV. La empresa empezará a detallar en el balance de pérdidas y ganancias el importe bruto de sus inversiones en remodelación y mejora de autopistas (536 millones entre 2009 y 2010). Algo que no desglosaba por entender que su negocio no es el de la construcción.

Salvador Alemany, presidente de Abertis
Salvador Alemany, presidente de Abertis

Abertis ejecutó obras en las infraestructuras que gestiona, principalmente autopistas, por 199 millones en 2009 y por 337 millones en 2010. Es un agente activo en el mercado de la construcción, pero no como constructora sino por contratar gran volumen de obra. Por esta razón, y acogiéndose a la Ciniif (Comité de Interpretaciones de las Normas Internacionales de Información Financiera) 12, registra esas inversiones como activo intangible o cuenta a cobrar sin que esos servicios de construcción se desglosen en la cuenta de pérdidas y ganancias.

Una situación que va a cambiar en los resultados de 2011 por requerimiento de la CNMV, que pidió explicaciones al respecto a la empresa. A partir de ahora, Abertis detallará los citados ingresos y gastos por servicios de construcción o mejora de las infraestructuras por su importe bruto.

Con ello acatará una orden de la CNMV a pesar de que la propia empresa ha manifestado al regulador que esta medida producirá un "sobredimensionamiento" de sus magnitudes de ingresos y gastos "que puede inducir a la confusión".

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Y es que Abertis, que factura en función de su actividad como operadora de infraestructuras, no asume ni riesgos ni ventajas relacionadas con la construcción. La compañía, por otra parte, venía argumentando ante la autoridad bursátil que cumple la letra de la norma en cuestión de adaptación del Plan General de Contabilidad a las empresas concesionarias.

Normas contables

La Ciniif 12 -en el párrafo 14- insta a las operadoras a declarar "los ingresos de actividades ordinarias y los costos relacionados con los servicios de construcción o de mejora de acuerdo con la NIC 11". Atendiendo a la letra de la norma, la CNMV reclamó a Abertis en julio que argumentara por qué lleva las citadas inversiones en el activo del balance "como ingreso y gasto por el mismo importe", sin el citado desglose en la cuenta de pérdidas y ganancias.

El grupo que preside Salvador Alemany, prestadora de servicios concesionales, interpreta que no es ella la que acomete las obras sino que las encarga a constructoras. Por esta razón deberían ser estas empresas, según los servicios jurídicos de Abertis, las que trasladen a sus cuentas los ingresos derivados de esa actividad en virtud de la NIC 11 de contratos de construcción. Esta última exige la declaración de un ingreso a medida que se ejecuta una obra.

"Al no llevar a cabo la construcción de un activo como contratista, Abertis entiende que no le es aplicable la NIC 11 contratos de construcción", afirmaba la compañía en un documento remitido a la CNMV y firmado por el secretario de su consejo, Miquel Roca.

Abertis decía sentirse respaldada por la adaptación del Plan General de Contabilidad para las compañías concesionarias de infraestructuras recogida en el BOE de 30 de diciembre de 2010. En este caso, el texto expresa que si una concesionaria no construye la infraestructura objeto del acuerdo de concesión, sino que la adquiere a un tercero, "no procederá el reconocimiento de un ingreso por la prestación del servicio de construcción".

En todo caso, Abertis asegura que no pretendía omitir información. La firma lleva años revelando en sus informes la cifra de inversión que dedica a la mejora de las infraestructuras que opera.

A la espera del plan de crecimiento de Luton

Abertis está atenta a la información que le llega de Londres sobre la intención de London Luton Airport Limited (LLAL), propietaria del aeropuerto de Luton, de potenciar la infraestructura para que crezca su capacidad de pasajeros un 50%.

La española opera Luton en concesión a través de TBI, firma en la que controla el 90% del capital. A pesar de que su expansión puede afectar directamente al contrato concesional, Abertis tiene poco qué decir aún.

El proyecto, según LLAL, no implicará la construcción de una segunda pista y aún debe pasar un extenso proceso de consultas y trámites. En el caso de que TBI incurra en nuevas inversiones se tendría que renegociar el contrato. Luton, el mayor aeropuerto en manos de Abertis, acoge 9,6 millones de pasajeros al año. Su techo está en 11,5 millones y LLAL busca renovarlo para acoger 18 millones de pasajeros.

Mínimo impacto

Abertis espera que la contabilización de su inversión en obras no afecte a ventas, Ebitda y beneficio. La firma es distinta a competidores como Ferrovial, que construyen y operan las mismas infraestructuras, pero se le pide que aplique los mismos criterios contables.