Diario de a bordo

Incógnitas sobre la tendencia que marcará el Ibex

Las incertidumbres macro enturbian el análisis.

John Erskine fue durante muchos años profesor de lengua inglesa en la Universidad de Columbia. Escribió novelas y también poemas; entre sus obras las más conocidas son Adán y Eva y Mi vida como maestro.

Pero si había algo que le caracterizara, como a tantas personas con alto intelecto, era su despiste. Resulta que un día salía de una de sus clases y por los pasillos se encontró con un alumno que portaba un brazalete negro y una corbata del mismo color.

Erskine le dijo: "Quería darle mi más sentido pésame. Según he oído, no sé si usted o su hermano han muerto muy jóvenes esta semana. En la universidad seguimos conmocionados".

El alumno, que sabía lo tremendamente despistado del profesor, le tomó el pelo diciendo: "Mi hermano no, he sido yo el que ha muerto".

"Vaya, lo siento de todo corazón, de verdad que lo siento. Transmita mi pésame a su hermano", aseguró Erskine, y se marchó sin darse cuenta de absolutamente nada...

Hay figuras de análisis técnico que, mientras se forman, llevan a los operadores al despiste más total, llegando a conseguir que ya no se sepa muy bien ni dónde estamos, como en el caso de la anécdota. Una de estas figuras es el diamante. El diamante aparentemente es un despistado rango lateral, donde al estilo del profesor Erskine, ya no se sabe si los que han muerto son los alcistas, los bajistas o los dos... Pero es una figura que se rompe de forma brutal provocando una gran tendencia a continuación posterior que suele durar mucho.

Y es más que posible que el futuro del Ibex esté formando uno. Son figuras difíciles y casi nunca se está completamente seguro, pero sea como sea, la figura técnica del gráfico de arriba, posiblemente un diamante, casi garantiza un fuerte movimiento de larga duración violento cuando rompa.

Se tiende a creer que los diamantes son siempre figuras de cambio de tendencia. Pero muchos autores de análisis técnico reputados han demostrado que también, a veces, menos frecuentemente, pero igualmente válido, actúan como figuras de continuación de tendencia. Lo que sí sucede casi siempre es que, sean figura de cambio o de continuación, el tramo que viene cuando se sale de la figura suele ser bastante persistente, así que habrá que estar atentos. A fin de cuentas, los otros índices tienen casi todos figuras de triángulos simétricos, sin romper, que tienen en común la violencia del movimiento de salida.

El entorno macro sigue siendo caótico, y cuidado con la medida tomada el viernes a última hora por Clearnet (cámara de compensación) de subir las garantías para los bonos italianos en la parte de la curva que va de 7 a 10 años. Las subastas de deuda no fueron mal durante la semana, pero el viernes al cierre europeo se descontaban rebajas de rating de S&P y todo sigue demasiado confuso. Mejor esperar a ver por dónde rompen estas importantes figuras técnicas.