COLUMNA

Navegar y ganar

Pocas compañías pueden personificar los altibajos de las finanzas modernas mejor que Ferretti. La empresa industrial estatal china está comprando al fabricante de yates de lujo por una quinta parte de su valor máximo.

El viaje financiero de Ferretti se remonta a 1998. Anteriormente de propiedad familiar, la empresa se convirtió en una pequeña inversión de éxito para Permira, empresa de capital riesgo europea. El volumen de negocios se cuadruplicó en tres años y el valor de la empresa era alrededor de 400 millones de euros, incluyendo deuda.

Dos años más tarde, las acciones del lujo languidecían. Otro fondo de Permira recompró a Ferretti en un acuerdo de 833 millones. Ferretti engulló a sus rivales y las ventas se dispararon más aún gracias al aumento de los superricos. Permira vendió la mayor parte a su rival Candover en 2006 con una valoración de 1.700 millones.

Luego la situación fue a la deriva. A medida que la crisis financiera irrumpía, los clientes ya no se sentían inmensamente ricos. Los altos costes, el hundimiento de los pedidos y la deuda resultaron tóxicos para Ferretti. Candover perdió el control en 2009, acelerando su propia caída.

Shandong Heavy Industry Group-Weichai Group y Ferretti no son obvios compañeros de cama, aunque hay cierta lógica. La empresa china ya fabrica motores marinos y China produce millonarios cada día. Los chinos están pagando 178 millones por el 75% del capital de Ferretti y ofrece 116 millones de nueva deuda, lo que implica un valor de empresa total de alrededor 350 millones. Los prestamistas principales RBS y Strategic Value Partners, un hedge fund, se quedan con el capital restante por 25 millones. La deuda anterior, alrededor de 690 millones, se pagará a unos 32 céntimos de dólar, según una persona relacionada con la operación. Ferretti no es la primera marca en dificultades que acaba encontrándose en manos chinas. Pero el fabricante de barcos ha emergido en muchas de las modas financieras de la década pasada. La compra supone un amarre sumamente oportuno.