Muy confidencial

Los nombramientos, con el beneplácito de la vice Sáenz de Santamaría

Ríos de tinta se han destinado ya a estas alturas de la recién estrenada legislatura para explicar el extraordinario poder y confianza que ha depositado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su número dos, Soraya Sáenz de Santamaría. Además de asumir las funciones propias de la Vicepresidencia y el Ministerio de la Presidencia, así como el mando de los servicios secretos, fuentes cercanas al PP reconocen que está supervisando todos y cada uno de los nombramientos de segundo y tercer nivel que se han llevado a cabo en el resto de los ministerios. Nada de situar al frente de los departamentos y puestos más clave de cada cartera a profesionales que no respondan al perfil técnico que demanda la súper vice. Las mismas fuentes recuerdan que ya ha tumbado más de un nombramiento porque el requisito que deben cumplir los nuevos responsables es "que sepan de la materia que se les encomienda y cuenten con acreditada experiencia". Esto explica cómo en buena parte de los ministerios, aunque el titular de la cartera haya sido una sorpresa porque no figurara en las quinielas, los segundos y terceros niveles están siendo ocupados por altos cargos que ya trabajaron en esas mismas funciones durante los ocho años anteriores de gobiernos del PP. Y también explica la sorpresa de más de uno que se veía en el Gobierno de Rajoy y finalmente no será posible. Será porque no pudo contar con el beneplácito de Soraya.