Italia ha sido el país más beneficiado por la compra de bonos

¿A dónde ha ido el dinero del BCE?

No hay datos oficiales. El Banco Central Europeo solo da la cifra global. Pero hay estimaciones y dicen que el BCE se ha gastado 90.000 millones en comprar bonos italianos, el doble de lo destinado a España y mucho más que a Grecia.

En mayo de 2010 nació el denostado (por algunos) y alabado (por otros) programa de compra de bonos del Banco Central Europeo, ese que tiene por objetivo adquirir en el mercado secundario deuda de los países comunitarios con problemas, a fin de aliviar la escalada de la prima de riesgo de esas naciones. La incendiada Grecia y las contagiadas Irlanda y Portugal fueron los destinos iniciales de los fondos del BCE, pero pronto llegó una segunda fase, en agosto del año pasado, cuando la pulmonía se extendió a España e Italia. Estos dos países se unieron a la lista de naciones incluidas en el plan de compra de bonos.

Tras 19 meses de experiencia, se sabe que el BCE se ha gastado 218.000 millones de euros en efectivo en estas tareas, aunque 7.000 millones de la deuda adquirida han vencido en ese tiempo. El saldo final es de 211.000 millones, una cifra que, pese a las críticas alemanas, es muy inferior a las cantidades que han destinado a materias parecidas los bancos centrales de Estados Unidos o Reino Unido.

Hasta ahí los datos conocidos, porque el banco central ha rehusado siempre concretar a qué maltrecha deuda entre los cinco países afectados ha destinado más fondos. Pero hay estimaciones. Una de ellas es de Barclays, cuyos expertos han realizado los cálculos teniendo en cuenta los datos semanales de adquisiciones y el estado de cada nación en ese momento, principalmente.

Su conclusión es que Italia se ha llevado el 43% del total destinado por el BCE a enfriar el incendio: 90.000 millones de euros. España sería la segunda de la lista, pero a mucha distancia, con 46.000 millones. Después llegarían los bonos griegos, con 36.000 millones, mientras que Portugal e Irlanda cerrarían la lista, con 20.000 y 19.000 millones, respectivamente.

Una vez estimado el desglose por países, lo importante es conocer a qué riesgo se enfrenta el BCE. En principio, la mayor pérdida vendría por Grecia. Por mucho que el banco central haya asegurado en el pasado que no participará en el plan para que los inversores asuman parte de las pérdidas de la incapacidad helena de hacer frente a sus deudas, el precio de mercado de estos títulos es muy inferior al que pagó el BCE cuando se hizo con ellos. Los expertos de Barclays cifran entre 20.000 y 25.000 millones las pérdidas para el supervisor europeo, sobre un total de 30.000 millones en toda su cartera de bonos.

La buena noticia es que España no presenta lastre alguno para el BCE, según Barclays. Es más, la idea es que incluso tiene plusvalías con los bonos nacionales. No se puede decir lo mismo de la deuda de Portugal (unos 5.000 millones de pérdidas estimadas para el banco central), de Irlanda (cerca de 1.000 millones) ni de Italia (entre 2.000 y 3.000 millones).