Cierre de las Bolsas europeas

Llega enero y otra vez, problemas

A finales del año pasado todo el mundo decía que se disfrutase del buen momento del mercado porque cuando llegara enero la cosa cambiaría. Sí, era como una fecha Maya que se ponía justo en frente de los que decían que esperaban una subida de dos dígitos para los mercados de riesgo en 2012 y ambas cosas chocaban la una con la otra porque estamos acostumbrados a ver correlaciones en los mercados.

El problema es que el mundo está cambiando, qué nos van a contar a los sufridos ciudadanos, pero es que los mercados también, ya que poco a poco estamos viendo cómo el compás entre Europa y EE UU se va reduciendo poco a poco. Los datos macro de nuestros vecinos del otro lado van cada vez mejores y los nuestros se resisten a moverse de las zonas más pesimistas, lo que genera una batalla en el mercado de divisas.

Esta batalla crea una dificultad enorme a la hora de poder establecer relaciones que nos ayuden a navegar por los mercados ya que tenemos fuerzas influyendo que pueden ser contrapuestas en algunos momentos. Por ejemplo: Al Dólar le viene bien que todos sus datos macro salgan buenos, pero es que cuando hay buenos datos macro en general, aumenta el apetito por el riesgo y eso hace que se endeuden en Dólares para ir a otras monedas con tipos más altos. El problema es que la demanda de seguridad y los datos macro de EE UU pasan por encima del apetito por el riesgo que debe aparecer en Europa. Esto acaba produciendo un movimiento de bajada en el Euro que manda una señal de desconfianza al resto de mercado que acentúa la sensación de descontrol.

Hoy los mercados se han tomado muy en serio los problemas de España con ese déficit mayor de lo esperado y el comentario acerca de que los bancos van a tener que apartar cerca de 50.000 millones de euros para poder compensar problemas inmobiliarios que se ha unido a la noticia de que la Comunidad Valenciana tiene problemas, por lo que el miedo a que la subasta de la semana que viene tenga un muy mal resultado, ha perjudicado mucho a nuestra deuda y a los bancos.

Como nos podemos imaginar, el futuro del Ibex 35 cae -2,99% pero el de Alemania -0,11% nada más, ya que se vuelve a ver como país refugio y más con los comentarios positivos de la industria del automóvil.

Los factores técnicos también han influido lo suyo y por el momento estamos en la extensión de la pata bajista creada ayer en no pocos activos, por lo que nos toca seguir esperando a ver si aparece interés comprador en algún momento para ver si esto puede tener arreglo.

Alemania y Francia han tenido esta semana subastas que han pasado de puntillas por el mercado sin levantar mucho polvo y todo el mundo ha quedado en que han sido aceptables, aunque haya habido factores externos que les han ayudado como el pago de fuertes cupones, que se suelen reinvertir en el activo. Lo cierto es que los diferenciales de no pocos países, incluida Francia, están en una zona de extensión al alza al estar por encima de la directriz bajista desde los máximos de noviembre, por lo que es normal que mientras no haya solución palpable, la aparición de mayores problemas o sustos, les empuje al alza, lo que es acusado por los mercados de forma inmediata.

Destacable el mal comportamiento de España e Italia seguido de Francia y Portugal en activos de riesgo que subraya una vez más dónde está el campo de juego de los problemas. Recordemos que sigue encima de nuestra cabeza la espada de Damocles de la rebaja de ráting por parte de S&P a casi toda la zona Euro y que lo normal es que con déficits mayores que el esperado, como en el caso de España, junto con una subida de la prima de riesgo, vaya dando razones para que ocurra este mes.