La causa, un retardo heredado

La troika retrasa la ayuda a Grecia

La Comisión Europea ha explicado este jueves que el calendario de préstamos a Grecia se verá atrasado en tres meses, como consecuencia de la demora en uno de los pagos estipulados para 2011.

Así, según el portavoz comunitario Olivier Bailly, el siguiente tramo de ayuda por importe de 5.000 millones, programado en principio para el pasado mes de diciembre, no se hará efectivo hasta el próximo marzo.

Los expertos de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) viajarán a Atenas "a mediados de enero" para acordar con el Gobierno de Lucas Papademos el desembolso de ese séptimo tramo, así como las condiciones para un segundo rescate.

"Será una misión importante porque tenemos que discutir el desembolso del séptimo tramo, que debería haber sido desembolsado en diciembre, pero que ahora está previsto para marzo porque tuvimos el sexto tramo en diciembre y necesitamos también discutir con las autoridades griegas la condicionalidad del segundo programa para Grecia", han explicado fuentes de la Comisión Europea.

La fecha exacta para el regreso de la troika a Atenas "no está clara" todavía, pero podría producirse "entre el 14 y 15 de enero" y en todo caso "a mediados de enero", aseguran esas mismas fuentes. "No sabemos cuanto tiempo durará", han aclarado.

La Comisión Europea explicó esta semana que el Ejecutivo heleno debe concluir "primero" las negociaciones con sus acreedores privados sobre la quita del 50% del valor de los bonos griegos en sus carteras, para poder negociar después un segundo paquete de rescate, por valor de unos 130.000 millones de euros.

Fuentes de la CE han precisado que no existe una fecha límite vinculante para que Atenas concluya las negociaciones con el sector bancario que en principio "tenían que terminar a finales de diciembre". "Necesitamos que concluyan porque queremos empezar la discusión con Grecia sobre el segundo programa", han insistido las mismas fuentes que han especificado que, en este contexto, "el primer programa continuará".

Presiones

Según avanzan las negociaciones entre Atenas y el sector privado, fuentes del Ejecutivo comunitario han admitido "presiones" en ambos sentidos. "Esperamos que sea una señal positiva de que nos estamos acercando a un acuerdo", han precisado.

"Cuanto más nos aproximamos al final de las negociaciones cada actor en ambos lados está haciendo declaraciones muy virulentas sobre el riesgo de no tener un acuerdo. El Gobierno griego está presionando a los acreedores privados de bonos y los bancos también están presionando a los Estados miembros para que no acepten ningún tipo de acuerdo. La presión está en ambos lados", han reconocido las fuentes consultadas.

Los líderes de los países de la eurozona llegaron a un acuerdo el pasado 27 de octubre para que la banca asuma pérdidas del 50%, equivalentes a unos 100.000 millones de euros, sobre los bonos griegos que tienen en su balance con el objetivo de reducir el nivel de deuda de Grecia al 20% del PIB de aquí a 2020 a cambio de un segundo rescate valorado en alrededor de 130.000 millones de euros.

Evitar la quiebra

El primer ministro griego, Lucas Papademos, advertía justamente ayer de que la economía helena podría asistir a una "quiebra desordenada" en marzo, si el país y la troika -la UE, el FMI y el BCE- no alcanzan un acuerdo para desbloquear el segundo rescate.

Hoy, Papademos ha afirmado que la situación del país es crítica, que es obligatorio cumplir las exigencias de los acreedores extranjeros y que la única "línea roja" que puede permitirse el país es la de evitar la quiebra.

"Para nuestro Gobierno, la única línea roja es la salvación del país de la quiebra. Para eso, tenemos que trabajar con toda nuestra fuerzas", dijo el jefe del Ejecutivo, en referencia a las advertencias de los sindicatos de que una rebaja salarial es una frontera que no permitirán que se traspase.

Además, alertó indirectamente a los conservadores de Nueva Democracia, uno de los tres partidos de su Ejecutivo, de que es necesario cumplir todos los compromisos de reforma y recortes para asegurar que la banca privada se avenga a perdonar buena parte de la deuda griega, uno de los pilares del plan de rescate a Grecia.

Papademos fue así de contundente en su intervención ante los ministros de su Gobierno, reunidos para debatir un proyecto de ley para liberalizar sectores como el taxi y el transporte por carretera y luchar contra el fraude fiscal entre profesionales liberales como abogados, médicos e ingenieros.

"Las reformas que debemos llevar a cabo no conciernen sólo a la reducción del déficit del presupuesto estatal. Debemos también devolver a nuestra economía su competitividad", insistió el primer ministro.