Las entidades deberán asumir las minusvalías del traspaso de activos

El Gobierno se decide a crear un 'banco malo' para el suelo con ayuda de Bruselas

El nuevo Gobierno ha recogido las recomendaciones de casi todos los presidentes de banca con los que se ha entrevistado. Así, además de acelerar la reestructuración financiera con las fusiones de las cajas más débiles y recapitalizaciones, aprobará la creación de un banco malo para sanear los balances, pero solo para suelo y con la condición de que Bruselas apoye la iniciativa con ayudas.

El Gobierno se decide a crear  un 'banco malo'  para el suelo con ayuda de Bruselas
El Gobierno se decide a crear un 'banco malo' para el suelo con ayuda de Bruselas

Decisiones salomónicas. Esa parece la actitud del Gobierno ante la búsqueda de soluciones para los problemas del sistema financiero español. El Ejecutivo, junto al Banco de España, tiene ya gran parte del diseño de la hoja de ruta a seguir para acelerar la reestructuración de la banca.

El supervisor ha comenzado a pedir a las entidades financieras más provisiones para los activos más ilíquidos, el suelo y en algunas ocasiones para inmuebles adjudicados que lleva en sus balances tres años al aplicarse la circular 3/2010. Para la vivienda terminada el recorte es del 20% si llevan desde 2008 en balance y para el suelo el porcentaje es del 50%. El Gobierno pretende aplicar descuentos sobre el valor contable de los activos inmobiliarios adjudicados del 20% de media.

De esta forma pretende que su valor se acerque más a la realidad, sobre todo para el suelo. Varias entidades financieras, de hecho, afirman que el supervisor además ha pedido que provisionen casi el 100% algunos terrenos que tienen en sus carteras, lo que significa que su precio actual es cero o casi cero.

El proyecto está condicionado a la ayuda de la UE, vía FROB, con el fin de que no impacte en el déficit

Un ejemplo son algunos terrenos rústicos en poder de Caja del Mediterráneo (CAM) y situados en Alicante, que han sido provisionados por Banco Sabadell en un 97% sobre su valor contable.

Las entidades financieras tienen ya de media provisionado el 40% del valor del suelo que tienen en su cartera. Los expertos calculan que deberían provisionar el 70% del valor del suelo.

Esta medida complementa la citada circular 3/2010 del Banco de España por la que la banca debe reconocer un deterioro mínimo del 10%, que asciende al 20% y 30% para los activos inmobiliarios que permanezcan en el balance más de uno o dos años y del 50% para el suelo.

Y a la nueva vuelta de tuerca de las provisiones que pretende aplicar el Gobierno para los activos más tóxicos se unirá otra vía de saneamiento: la creación de un banco malo. Esta iniciativa ha sido solicitada sobre todo por las cajas convertidas en bancos, entre las que destaca Bankia. Las entidades podrán así segregar de sus balances los activos más ilíquidos con la creación de un banco malo, en el que solo se incluirá suelo, la principal losa del sector. Será el banco del suelo, como lo ha bautizado el presidente de CECA y de La Caixa, Isidro Fainé, uno de los artífices de este instrumento.

Los inmuebles los venderán las propias entidades, para lo que ya han comenzado a crear unidades específicas. El banco malo se constituirá con el suelo en poder de las entidades financieras, y contará con ayudas públicas de Bruselas en un gran porcentaje, que se articularán a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB). Así no computarán como déficit público, aunque no se descarta que el Estado participe también en un porcentaje, pero estas ayudas tendrán que ser devueltas. El FMI también podría participar. El FROB, a su vez, emitiría deuda para financiar este instrumento.

Concretar la participación de Bruselas es precisamente el fleco que queda pendiente y la principal condición para que se apruebe definitivamente este proyecto. La idea es que sea un banco sintético, es decir, que aunque las entidades aporten a una sociedad el suelo que tienen en balance serán ellas mismas las que se encarguen de gestionar los activos que aporten.

La valoración de los activos que se aporten se realizará de forma transparente y homogénea, apoyada en precios de mercado. Las minusvalías que se generen correrán a cargo de la entidad propietaria del suelo. Para que sea rentable esta iniciativa se tomará como referencia un amplio espacio de tiempo para realizar las desinversiones, que podrían superar los 20 años, según varios expertos, ya que consideran que se necesitarán varios lustros para dar salida a todo el suelo que hay ahora en el balance de la banca.

La banca cuenta con unos 30.000 millones de euros en suelo adjudicado, cifra que prácticamente no se ha movido en el último año. De hecho, lo que puede ocurrir es que crezca, ya que la banca cuenta aún con una amplia cartera de suelo financiado que también podría incluirse en este banco malo. Aun así, una vez que la banca se libre de sus activos tóxicos podría conceder más créditos, ya que liberaría capital y provisiones.

las claves

1Ayudas. El Gobierno pretende que las ayudas de Bruselas financien buena parte el coste de la adquisición del suelo a la banca. 2Déficit. El objetivo es que el banco malo no impacte en las cuentas públicas. El FROB emitirá deuda para devolver la ayuda europea. 3Minusvalías. Las entidades deberán asumir las minusvalías al traspasar activos al banco malo. El sector tiene 30.000 millones en suelo.