EE UU, China, Canadá, México e IATA, decepcionadas por el fallo del Tribunal de Justicia

Rebelión aérea tras el aval judicial al cobro de emisiones de CO2 por la UE

Europa consiguió ayer un triunfo judicial y político sin precedentes para su política de respeto medioambiental al recibir el visto bueno del Tribunal de Justicia de la UE al cobro de derechos a las aerolíneas por emitir CO2. La victoria, no obstante, no ahorrará a Bruselas una dura batalla con Estados Unidos, Canadá, México, China y la patronal de las aerolíneas, IATA, que exigen que los vuelos intercontinentales queden al margen de este mercado.

Rebelión aérea tras el aval judicial al cobro de emisiones de CO2 por la UE
Rebelión aérea tras el aval judicial al cobro de emisiones de CO2 por la UE

El Tribunal de Justicia de la UE dio a conocer ayer una trascendental sentencia por la que establece que "es legal" la inclusión del sector de la aviación en el sistema europeo de derechos de emisión de dióxido de carbono (CO2). El fallo supone un respaldo completo a la política medioambiental de Bruselas que obligará a que todos los aviones que culminen sus tráficos en aeropuertos europeos paguen a partir del próximo 1 de enero unos derechos por cada tonelada de gases de efecto invernadero que emitan a lo largo de todo su trayecto.

La sentencia provocó una inmediata reacción de satisfacción de la comisaria de Acción por el Clima de la UE, Connie Hedegaard, quien se apresuró a declarar que "por supuesto que estoy muy satisfecha de ver cómo el Tribunal claramente ha concluido que la directiva de la UE es completamente compatible con las leyes internacionales".

La alegría en Bruselas contrastó con las manifestaciones de "grave preocupación" de las aerolíneas de Estados Unidos, Canadá y México que habían presentado la demanda que ayer desestimó el alto tribunal de la UE. Exigían que se reconociera que, al incluirlas en su política de pago por emisiones de CO2, Bruselas violaba el derecho internacional al obligar a sus vuelos a pagar por el CO2 que liberan durante todo el trayecto. Reclaman pagar únicamente por la cantidad emitida mientras sobrevuelan territorio europeo.

El Tribunal Europeo, sin embargo, ha considerado que la medida solo afecta a las aeronaves que aterrizan o despegan en la UE. Desde ese momento "los aviones están sometidos a la plena jurisdicción comunitaria y, por tanto, no se viola el principio de territorialidad ni el de soberanía de países terceros".

La reacción más contundente de oposición al fallo judicial se ha expresado desde la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), la poderosa patronal de las aerolíneas regulares. A través de unas declaraciones de su director general, Tony Tyler, expresó su "decepción" por el fallo y afirmó que solo "representa la interpretación legal de la UE". El éxito de los planes de Europa, indicó, "dependerá de cómo lo aceptarán legal y políticamente los Estados no europeos. Y ahora hay una oposición creciente". Tyler afirmó que la decisión "no nos acerca al necesario enfoque global de las medidas que deben hacer frente a las emisiones de CO2 de la aviación internacional". Medidas "unilaterales, extraterritoriales y distorsionadoras" del mercado de emisiones de UE "no son el camino por el que se ha de avanzar. Lo que hace falta es un enfoque global acordado a través de la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI)".

Recordó que países como India ya han dado instrucciones a sus aerolíneas para que no acaten esta norma; que hay una normativa similar de oposición que se está elaborando en el Congreso de EE UU y que al menos 43 países se oponen abiertamente a los planes de la UE.

Bruselas pide a las aerolíneas que respeten la ley

La lista de instituciones y autoridades que se han mostrado contrarias a la inclusión de las aerolíneas en el mercado de derechos de emisión de CO2 de la UE no hace sino crecer. El último rechazo fue expresado el 30 de noviembre por el presidente de Estados Unidos en la cumbre que mantuvo con dirigentes de la UE. Barack Obama se alineaba con la posición adoptada en octubre por la Cámara de Representantes de EE UU al aprobar un proyecto de ley que prohíbe a las compañías estadounidenses cumplir con el pago de la tasa europea.

Las tres mayores compañías del país, American Airlines, Continental y United, denunciaron la normativa ante la justicia británica que, a su vez, consultó al Tribunal de Justicia de UE.

Idéntico camino ha elegido el sector de compañías chinas que llevarán el caso ante el juez. Con sus rutas actuales, las 33 aerolíneas chinas están incluidas en la lista de compañías aéreas que tendrían que pagar a partir de 2012. China no descarta que sea la OACI la que emita una disposición en contra. La Asociación del Transporte Aéreo de China (ATAC) ha calculado que si todas las aerolíneas del mundo incluidas en el mercado de emisiones de CO2 pagan las tasas establecidas, la aviación europea se beneficiará de 3.400 millones de euros.

También en octubre el Gobierno de Rusia anunció que aprobará una ley prohibirá a sus aerolíneas pagar a la UE por el exceso de emisiones en su espacio aéreo.

Pese a esta oposición, la comisaria de Acción por el Clima de la UE, Hedegaard, confía que las aerolíneas respeten la ley europea que incluye a la aviación entre los sectores sujetos al mercado de derechos de emisiones de CO2.

Las cifras

13 euros es el precio de los derechos por tonelada de CO2 emitida para 2012, según IATA, que aumentaría hasta los 20 euros en 2020.

900 millones es el coste inicial para la industria en 2012, según IATA, cifra que podría aumentar a 2.800 millones en 2020.