Un total de 3,7 millones

La fiscalía presenta una querella contra Emilio Cuatrecasas por un fraude fiscal

La Fiscalía ha presentado una querella contra el abogado Emilio Cuatrecasas, socio principal del bufete que lleva su nombre, por defraudar 3,7 millones de euros a Hacienda en los impuestos de sociedades, patrimonio, IRPF e IVA a través de un entramado de sociedades sin actividad real.

En su querella, presentada en los juzgados de Barcelona, el fiscal de Delitos Económicos de Barcelona Francisco Bañeres acusa a Cuatrecasas de diez delitos contra la Hacienda Pública, de los que su exesposa sería participante a título lucrativo por beneficiarse de 142.831 euros en el supuesto fraude al impuesto sobre patrimonio de 2006.

La denuncia del ministerio público se basa en un informe de la Agencia Tributaria que detectó indicios de fraude en los ejercicios fiscales correspondientes a los años 2006, 2007 y 2008 del abogado y experto en asesoría fiscal Emili Cuatrecasas, socio mayoritario del despacho que fundó su padre, actualmente el primero de España.

Según la querella, Emili Cuatrecasas desarrolló "un sofisticado artificio negocial dirigido a camuflar frente a la hacienda pública" sus beneficios económicos y "mostrar ante el fisco una realidad económica falsa".

El querellado, mantiene la Fiscalía, incluyó como gastos vinculados a una actividad empresarial los generados por sus viviendas, barco de recreo, mobiliario, personal de servicio, viajes y otros dispendios domésticos, que de esa forma fueron deducidos en la contabilidad de la sociedad, con el correspondiente fraude fiscal y evitando tributar su propio IRPF.

Paralelamente, el querellado "dispuso mediante una trama de sociedades evitar la tributación por el impuesto sobre el patrimonio", operaciones de las que resultó beneficiada la que fuera su esposa, Mercedes B.

La Fiscalía sitúa en el epicentro de la supuesta trama de fraude fiscal a la empresa EMESA S.L, que pertenecía al querellado "a través de una doble superposición de sociedades" que, a juicio del ministerio público, nunca realizaron actividad económica alguna.

"Desde sus amplios conocimientos de la normativa fiscal", sostiene Francisco Bañeres, el cotizado letrado dividió en tres ramas la actividad de su empresa EMESA: era dueña de varios inmuebles que arrendaba a terceras personas, facturaba los servicios que él mismo prestaba como abogado en su bufete e incluía en su activo los bienes de uso exclusivamente personal y familiar.

Para eludir la tributación de distintos impuestos, Cuatrecasas simuló presuntamente contratos de arrendamiento de los bienes de su uso situándolos en el patrimonio de EMESA para, a continuación, fingir que los mismos eran alquilados por él a la citada sociedad, con una dedicación social a "actividades tan dispares" como la hostelería o el arrendamiento de vehículos, barcos o mobiliario.

De esa forma, agrega la Fiscalía, el querellado aparentó suscribir contratos de arrendamiento previamente adquiridos por EMESA que destinaba a su uso exclusivo personal: él y su familia, por ejemplo, gozaron en calidad de inquilinos de la vivienda de Barcelona que constituyó su hogar familiar.

Cuatrecasas también suscribió, según la querella, contratos de arrendamiento ficticios por sus dos segundas residencias de Garós (Vall d'Aran) y Fontanilles (Baix Empordà), sus nueve automóviles, su embarcación de recreo y dos amarres -valorados en 6 millones- y el ático de paseo de Gràcia de Barcelona que adquirió tras su divorcio, según el ministerio público.

Las entregas que depositaba en su empresa, para el fiscal, no eran más que "un pago del bolsillo izquierdo al derecho", ya que se trataba de una sociedad "absolutamente en manos del querellado".

El entramado permitió a Cuatrecasas defraudar a Hacienda en el IVA de los años 2006, 2007 y 2008, en el impuesto sobre sociedades de 2006, en el IRPF de 2006, 2007 y 2008 y en el impuesto sobre patrimonio de 2006 y 2007.