Ministro de Educación, Cultura y Deporte

José Ignacio Wert: el reto de Educación

José Ignacio Wert
José Ignacio Wert

El nuevo titular de Educación, José Ignacio Wert, deberá mediar entre las políticas de austeridad que están imponiendo las comunidades autónomas y la exigencia de una educación pública de calidad, además de afrontar retos como el fracaso escolar en España, que supera el 25 por ciento, o decisiones como la continuidad de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, muy criticada cuando el PP estaba en la oposición.

En concreto, Wert llega al ministerio en un momento en que las protestas del sector educativo en comunidades como Madrid, Cataluña, Castilla-La Mancha, La Rioja, Navarra o Galicia por los recortes acometidos sobre el personal y los recursos disponibles se han traducido en huelgas y paros durante los primeros meses de curso. Si bien se han relajado las protestas en espera del cambio de Gobierno, UGT y CCOO han amenazado con una huelga general de enseñanza si tras la Navidad, los recortes en Educación se generalizan a nivel nacional

En situación parecida se encuentran las universidades. El nuevo ministro tendrá que afrontar los graves problemas de eficiencia -muchos grados tienen matriculados menos de cincuenta alumnos- y de financiación que están atravesando muchos campus españoles, donde ya se están adoptando planes de austeridad en respuesta al déficit acumulado o a los recortes presupuestarios acometidos por comunidades autónomas como Cataluña.

Otro de los grandes retos del nuevo titular de Educación tiene que ver con el sistema de acceso a la función docente, mecanismo que Rajoy se comprometió a modificar y que el ministro saliente, Ángel Gabilondo, no llegó a acometer, como tampoco se culminó la elaboración del Estatuto del Personal Docente, pendiente desde la primera Legislatura socialista.

Además, deberá conformar el compromiso electoral de recuperar la autoridad del profesor en las aulas, para lo que comunidades autónomas como Madrid han aprobado ya sus propias leyes equiparando al docente con una autoridad pública como un policía o un juez.

Respecto a la calidad, tendrá que materializar el compromiso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de promover una Estrategia Nacional de Calidad de la Enseñanza, así como deberá abordar la prometida ampliación a tres años del Bachillerato, decidiendo si se ampliará en un año la secundaria no obligatoria o, por el contrario, se aplicará restando un curso a la ESO.

También habrá de acometer el bilingüismo en las aulas y su tecnologización, impulsar el Grado Medio de Formación Profesional, atender los tramos de Infantil y Primaria, y dar respuesta a los malos resultados que arrojó el último informe PISA y que sitúan a España por debajo de la media de los países OCDE en materias como comprensión lectora, entre otros retos.