El Gobierno definirá una cartera de servicios públicos básicos

Reposición cero para la función pública

Habrá una fuerte reducción de empresas estatales y fundaciones

En los días anteriores al debate de investidura se habían disparado los rumores sobre una nueva rebaja salarial a los funcionarios como medida de choque para contener el gasto público. Finalmente no fue así y el próximo presidente centró el plan de ahorro en tres ámbitos: personal, organismos y gasto corriente. En el primero se limitó a anunciar la congelación de la tasa de reposición en el empleo público. "Inicialmente se llevará a cero la tasa de reposición de personal del sector público, excepto en el ámbito de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y servicios públicos básicos", apuntó Rajoy. Esto significa que ninguna plaza que deje un funcionario que se jubile se cubrirá. A esta medida se unirá el hecho de que la oferta de empleo público también está congelada, de modo que el sector público no podrá ejercer el efecto de compensación en materia de creación de empleo que había ejercido ante el deterioro laboral en el sector privado.

Respecto al tamaño de la administración pública planteó una reestructuración y supresión de fundaciones y empresas. "El Gobierno va a abrir un proceso de simplificación del sector público empresarial y fundacional del Estado con el objetivo de reducir sensiblemente este tipo de entidades", señaló durante el discurso. En la actualidad existen más de 4.000 entes públicos, de los que casi la mitad corresponden al ámbito autonómico.

Finalmente propuso un plan de recorte del gasto corriente, a través de medidas novedosas como la venta de inmuebles o la gestión de alquileres, así como el establecimiento de centrales de compra, incluso entre distintas administraciones para obtener rebajas en los costes. En el discurso de Rajoy no hubo ninguna mención a algunas de las propuestas, como las exigidas por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF). "Se necesitan medidas como la creación de agrupaciones públicas que eviten la superposición de servicios o la venta de activos improductivos del sector público", aseguró recientemente el presidente del IEF, Isak Andic.

Todos esos planes requerirán de una profunda coordinación entre todas las administraciones. Por ello, Rajoy anunció que negociará con comunidades y ayuntamientos un pacto por la Austeridad y la Eficiencia para extender a todo el sector público las medidas para el control del déficit.

Una de las partidas que más gasto genera es la Sanidad, que en algunas autonomías se lleva más de la mitad del total. Por este motivo se comprometió a elaborar, en colaboración con las regiones, una cartera básica de servicios para todos los ciudadanos a través de una Ley de Servicios Básicos. "De este modo, la definición de esa cartera permitirá asegurar la financiación de los recursos necesarios para garantizar su prestación", remarcó. Sin embargo, esta norma no solo se circunscribirá al gasto sanitario, sino que irá más allá y se extenderá al resto de partidas. "La Ley exigirá que todas las Administraciones distingan los gastos ligados a servicios públicos básicos de aquellos que no lo son", recalcó.

Rajoy también anunció una reforma de la Ley de Subvenciones, mediante la que se eliminarán las ayudas nominativas (aquellas incluidas en los Presupuestos Generales del Estado) y la creación de un sistema de reconocimiento de licencias y autorizaciones de aperturas de negocios con las autonomías.