Actualidad

Los deberes en sanidad para el nuevo Gobierno

La deuda de las comunidades que ahoga a proveedores, el asunto más urgente para el futuro ministro.

El primer interrogante es quién será el ministro/a de Sanidad, a quien aguardan sobre la mesa unos cuantos temas que afrontar junto a las comunidades autónomas, que tienen transferidas las competencias en salud. Fuentes del sector señalan a Ana Pastor como la más probable, quien ya dirigiera el departamento en el último Gobierno de Aznar y ha estado al frente de esta materia en la oposición. Pero nadie sabe a ciencia cierta a quién elegirá finalmente Mariano Rajoy.

l La deuda de las comunidades con los proveedores y su pago es el tema más urgente. Las regiones deben 5.800 millones de euros en pagos a las farmacéuticas (con una demora media de 468 días), según Farmaindustria, y de 4.740 millones de euros a los proveedores de tecnología sanitaria, según su patronal Fenin. La secretaria general de esta asociación, Margarita Alfonsel, pide la implantación de "un plan urgente de viabilidad para la resolución de las deudas de las Administraciones con las empresas del sector". Además, las farmacias están sufriendo los impagos de varias regiones, como Castilla-La Mancha o Valencia.

l Un pacto de Estado en sanidad ha sido reiteradamente solicitado por los profesionales médicos y la industria. El PP también lo llevaba en su programa, por lo que debería poner de acuerdo al Ejecutivo entrante, al PSOE y a las comunidades. Farmaindustria reiteraba ayer estar abierta al diálogo.

l "Mejorar la coordinación entre autonomías en prestaciones, prescripción de medicamentos, servicios compartidos y regímenes de personal", como recuerda el exministro de Sanidad Julián García Vargas. En este punto destaca también la compra centralizada de medicamentos.

l Desarrollar la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias de 2003, que ha estado pendiente durante dos legislaturas. Esto llevaría a una mejora en la distribución de los recursos humanos. Además, el PP quiere introducir una recompensa salarial según la eficiencia de los profesionales.

l "El copago directo o indirecto es ineludible, más allá de que todos los partidos políticos no lo vean conveniente", señala Concha Almarza, directora de operaciones de la consultora IMS Health. El PP ha rechazado un copago, pero el debate está encima de la mesa. Cataluña ya ha propuesto un tique moderador.

l La creación de una agencia de evaluación del coste-efectividad de los medicamentos y las tecnologías. Se haría a similitud del organismo británico denominado NICE. Es otra promesa del PP. Y "reducir el volumen de medicamentos consumidos", apunta Almarza.

l Valorar el coste real de la sanidad y conseguir que las comunidades destinen un presupuesto acorde con las prestaciones que deben asumir. El PP decía hasta ahora que la deuda acumulada de las regiones llegaba hasta los 15.000 millones de euros.

l "El apoyo a la I+D farmacéutica y la tecnología sanitaria que se produce en España, estimulando sus exportaciones", opina García Vargas.

Sanidad Privada

"Favorecer un modelo único de sanidad con una doble provisión público-privada basado en la complementariedad e integración de ambos sistemas para evitar la duplicidad en la utilización de recursos", señala Iñaki Ereño, presidente de IDIS, la asociación que agrupa a los agentes privados, y consejero delegado de Sanitas. Estas empresas tienen un papel cada vez más importante en la sanidad e incluso en varias comunidades gestionan hospitales públicos.

"Impulsar el mutualismo -de los funcionarios- y procurar una refinanciación del modelo que asegure su viabilidad", explica Ereño. El sector ha reiterado que los recursos son insuficientes.