Pero pide no crear falsas expectativas

Méndez dice que se empleará "a fondo" para lograr un acuerdo con CEOE

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha afirmado que su sindicato se empleará "a fondo con toda su convicción y compromiso" para alcanzar un acuerdo con la patronal en materia laboral, pero ha advertido de que no se pueden generar falsas expectativas porque este posible acuerdo no solucionará los problemas "de la noche a la mañana".

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, indicó en declaraciones a RNE que está "remangado" para la negociación, pero que mientras no haya crecimiento económico, no va a haber empleo y seguirá aumentando el paro. Entre los temas en los que más avanzada está la discusión y donde podría haber acuerdo, el líder sindical destacó la mediación y arbitraje para evitar el recurso a los tribunales en relación con la negociación colectiva y también para buscar una alternativa a la ultraactividad de los convenios.

En este sentido, Méndez explicó que se trata de que si no hay acuerdo para renovar un convenio, se sustituya el acuerdo anterior por uno nuevo mediante un sistema de mediación y arbitraje.

También señaló que es posible el acuerdo en todo lo relacionado con las mutuas y el absentismo y en otros temas como el funcionamiento de las ETT's o la formación continua.

En materia de contratación, Méndez apostó por el modelo austriaco como fórmula para encontrar un "punto de equilibrio" entre la reducción del coste del despido para los empresarios y el mantenimiento de los derechos actuales de los trabajadores, así como por el modelo dual de formación alemán para que los jóvenes que abandonaron los estudios vuelvan al ámbito de la formación por el procedimiento de "aprender trabajando".

No obstante, matizó que los sindicatos no aceptarán que este modelo de formación se convierta en una excusa para crear un contrato basura más. "Por eso no estamos", advirtió.

En cuanto a la renovación del acuerdo interconfederal de negociación colectiva, Méndez dijo que los sindicatos están dispuestos a aceptar una moderación de los salarios siempre y cuando se produzca también una moderación de los precios básicos.

Sobre la posibilidad de que la CEOE pretenda torpedear cualquier acuerdo con los sindicatos, Méndez admitió que "siempre ha habido dos almas" en la patronal, la de la patronal interlocutora que caracterizó la etapa de José María Cuevas y la de la patronal como "lobby de presión", por la que apostó Gerardo Díaz Ferrán, dijo el líder sindical. "Tanto el presidente actual de la CEOE como el de la Cepyme apuestan por la interlocución y el diálogo", añadió.

Méndez, que dijo desconocer si estos acuerdos podrían hacer desistir al próximo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de aprobar su reforma laboral, sí afirmó que el líder del PP es consciente de que la "gravedad" de la situación económica y, por tanto, debe ser "muy cuidadoso" con las medidas que adopte. CON MÁS AJUSTE, MÁS PARO.

"Si seguimos recortando y ajustando, no se resolverá el problema del paro y cada vez que se insiste en que el problema del paro en España tiene que ver con las relaciones laborales, se crean falsas expectativas en la sociedad", reiteró el líder sindical, que quiso dejar claro que, pese a todo, los sindicatos están dispuestos a mantener la paz social.

Preguntado por el próximo ministro de Trabajo, Méndez afirmó que le gustaría que el nuevo titular de Empleo tuviera una "gran independencia" del ministro de Economía, que tuviera "autonomía, una voz potente y que pueda incorporar la dimensión sociolaboral en la crisis económica". "EL RAPTO DE EUROPA".

Por último, criticó los acuerdos de la última cumbre europea porque, a su juicio, se ha producido "el rapto de Europa", que se ha sustituido por acuerdos intergubernamentales. "No es que Reino Unido se haya ido de Europa, sino que los demás se han ido de Europa, han firmado unos pactos y luego han vuelto a entrar, y esto sienta un precedente en términos democráticos tremendo", reiteró.

Para Méndez, se está produciendo un "trasvase de soberanía" de los países de la UE "a lo que mandan Merkel y Sarkozy" y, a su vez, una sumisión de todos a lo que establecen los mercados. "Me parece lamentable, y más aún cuando no hay más que ver cómo se lo pagan (los mercados)", añadió.