"Se acabaron los juegos de grandeza"

Vara se abre a negociar el presupuesto extremeño tras el veto de PSOE e IU

El secretario general del PSOE de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, se ha mostrado dispuesto a "permitir que Extremadura tenga presupuestos, pero no unos presupuestos construidos sobre hechos consumados", y señala que la responsabilidad sobre las cuentas regionales "es de todos", aunque "unos tienen más que otros".

Fernández Vara se ha pronunciado de esta forma en una entrada publicada en su blog, recogida por Europa Press, en la que bajo el título La hora de la verdad, lamenta que el Gobierno extremeño, para sacar adelante los presupuestos de 2012, ahora apele "a la responsabilidad de los que ayer, según ellos, hacían trampas".

Los presupuestos para 2012 que ha presentado el Gobierno que preside José Antonio Monago se han topado con dos enmiendas a la totalidad de PSOE e IU, que suman 33 escaños en la Asamblea de Extremadura, frente a 32 del PP. El presupuesto presentado ascendía a 4.914 millones de euros, el 5,34% menos.

"Pero a pesar de todo, y porque está por encima de cualquier otra consideración, aquí estamos dispuestos a permitir que Extremadura tenga presupuestos, pero no unos presupuestos construidos sobre hechos consumados", ha aseverado el líder del PSOE extremeño. Así, ha apuntado que "desde la prepotencia no se logra nunca el acuerdo", sino que "para llegar a un punto de encuentro, a veces hay que volver un poco atrás y comenzar el camino idóneo". "Se acabaron los juegos de grandeza, hay que empezar la grandeza sin juegos, llega la hora de la verdad", apunta Fernández Vara, quien afirma que la Ley de Presupuestos Generales para Extremadura en 2012 "convierte las palabras en hechos, la política convertida en números". En ese sentido, señala que "negociar significa todo menos imponer".

Un recorte del 5,3%

El consejero de Economía y Hacienda, Antonio Fernández, presentó el proyecto de Presupuestos el 28 de noviembre en la Asamblea de Extremadura. El recorte del 5,3% está lejos del 10% o el 20% que había insinuado José Antonio Monago.