La empresa espera que cerca de 2.000 personas se inscriban en 2012

Telefónica supera previsiones y llega a 2.359 adhesiones al ERE en 2011

Telefónica España ha registrado 2.359 adhesiones voluntarias de empleados al ERE actualmente vigente, en la fase correspondiente a 2011. La cifra es ligeramente superior a las estimaciones de la empresa. De cara a 2012, prevé en torno a 2.000 adhesiones.

Empleados acceden a la sede de Telefónica en el Distrito C de Las Tablas, en Madrid.
Empleados acceden a la sede de Telefónica en el Distrito C de Las Tablas, en Madrid.

La primera fase del expediente de regulación de empleo (ERE) pactado por la dirección y los sindicatos de Telefónica cerró el periodo de adhesiones el pasado 30 de noviembre. En total, han sido 2.359 empleados de las operadora (correspondientes al negocio de telefonía fija) los que se han adherido al ERE, que mantiene los principios básicos de voluntariedad y universalidad.

La cifra registrada en el proceso es ligeramente superior a las estimaciones de la compañía. Según señalan fuentes sindicales, Telefónica había previsto en torno a 2.246 adhesiones para 2011. Estos empleados han salido ya de la empresa o lo harán en las próximas semanas.

Para 2012, Telefónica prevé que en torno a 2.000 trabajadores se inscriban al ERE. El periodo de información y solicitud de adhesiones empezará el próximo 16 de diciembre y se extenderá hasta el 31 de marzo de 2012. Esto no significa que quienes se apunten al ERE salgan de la compañía entre esas fechas, sino que lo harán a lo largo del año que viene. La empresa, según fuentes conocedoras del proceso, puede reservarse el derecho para mantener a empleados de distintos puestos hasta que estos sean relevados en sus funciones.

TELEFÓNICA 5,36 -6,03%

La tercera etapa del ERE corresponderá a 2013, y la cifra sería similar a la de 2012. En su conjunto, el proceso comprende la salida de Telefónica España de un total de 6.500 empleados entre 2011 y 2013.

Dentro del proceso, dirección y sindicatos también están negociando la cuestión de la creación de empleo asociada al ERE. Los acuerdos comprenden la creación de un total de 500 puestos de trabajo. Fuentes sindicales explican que, dentro de esta primera etapa, esperan que la compañía convoque entre 30 y 40 plazas este mismo mes. Para el año que viene, las centrales esperan que se convoquen, al menos, un centenar de nuevas plazas.

Provisión

En cualquier caso, la compañía ya ha procedido a contabilizar en sus cuentas globales los costes de este proceso de reducción de plantilla. Así, Telefónica anunció en la presentación de las cuentas del tercer trimestre que había hecho una provisión de 2.671 millones de euros para hacer frente a los costes totales derivados del citado ERE. Una medida que tuvo un impacto directo en los resultados trimestrales de la operadora (la empresa perdió 429 millones de euros entre julio y septiembre, que suponían los primeros números rojos trimestrales desde el año 2002).

La provisión, en cualquier caso, no implica una salida directa de caja para Telefónica, según explicó la empresa en su momento, sino que esta salida de fondos se irá ejecutando progresivamente en la medida en que cada empleado que deje la compañía cobre las cantidades correspondientes a su despido.

Avanza la capitalización en Colombia

El proceso de recapitalización de Colombia Telecomunicaciones (ColTel), participada en un 52% por Telefónica y en un 48% por el Estado colombiano, avanza. Así, las comisiones del Congreso del país suramericano encargadas del proceso han aprobado la capitalización de la operadora.

Juan Carlos Echeverry, ministro de Hacienda e impulsor del plan, explicó que los dos socios van a capitalizar a ColTel. Dentro del plan, el Estado aportará 3.500 millones de pesos (unos 1.350 millones de euros), mientras que Telefónica aportará su actual filial colombiana de móviles, que se fusionará con ColTel.

Según defendió el ministro, el proceso, entre otras cuestiones, permite garantizar la pensión de los 17.900 exempleados de la antigua Telecom y sus asociadas. No obstante, el plan recibió en el Congreso duras críticas por parte de varios partidos de la oposición.

En cualquier caso, el proceso todavía tiene que continuar. De hecho, el plan será visto la próxima semana por los plenos del Congreso y el Senado.